Lo importante no son los nombres, son las políticas. Ayer Javier Milei y Luis Caputo llegaron para demostrar la verdad irrefutable de esa afirmación.
Lo importante no son los nombres, son las políticas. Ayer Javier Milei y Luis Caputo llegaron para demostrar la verdad irrefutable de esa afirmación.
No importa sea Alvaro Alsogaray, José Alfredo Martínez de Hoz, Domingo Cavallo o Mauricio Macri. La receta es siempre la misma. Solo hace falta ver las tapas de los diarios, las crónicas de cada anuncio de medidas para comprobar que son las mismas y por supuesto con los mismos resultados, porque se sigue sin querer entender las complejidades de la Argentina que es un país inédito en el Mundo que solo exporta lo que come.
Cuando se compara alegremente la Argentina potencia con otros países y cómo se desarrollaron (Australia o Estados Unidos y hasta Brasil) que son los ejemplos más usados siempre se obvia que esos países crecieron industrialmente mientras que en la Argentina los intentos de desarrollo industrial fueron sistemáticamente volteados por la oligarquía agropecuaria en sintonía con los militares o con los círculos del poder en la historia más moderna.
Exactamente la historia que repite el tándem Milei Caputo, liberación de importaciones y aumento a las retenciones solamente de los productos no agropecuarios para cortar cualquier tipo de desarrollo industrial o tecnológico. Las casualidades no existen, como tampoco explicó de dónde saldrán los dólares para poder hacer realidad su frase “Que importe el que quiera”, el ministro parece no entender que el problema en este caso no es el valor sino la ausencia de dólares.
En este rubro Mendoza amaneció con una preocupación mayúscula, la vitivinicultura quedaría enganchada en el aumento de las retenciones a casi el 15%.
Javier Milei aseveró en su campaña y después de ganar que estábamos ante un caso inédito de un presidente liberal libertario por primera vez en la historia y que eso aparejaba una innovación en las soluciones de los problemas argentinos. Quedó demostrado que solo fue una prestidigitación de campaña.
La realidad es que las medidas (no es un programa económico) solo son un apriete neoliberal clásico que busca licuar deudas con inflación y recesión económica inmensa, enmascarada con un supuesto recorte del Estado que no llega ni a una centésima parte de lo que propuso el presidente en su discurso electoral.
No hay una sola novedad. Quizás la novedad no sea lo que se dijo sino lo que no se dijo…
La ausencia de definiciones o medidas sobre el “problema más grave de la economía” las Leliq viene a confirmar lo que expresamos en estos espacios hasta el cansancio, no son ni por asomo el principal, ni el más grave, de los problemas. Es más, la característica de las medidas y el rápido beneplácito del FMI confirma que el principal problema de la economía argentina es el dólar.
Sin temor a equivocarnos podemos decir que ninguna de las medidas tomadas trae una solución. Se desalientan las exportaciones de valor agregado y tampoco se incentivan las de commodities. Por qué el campo va a querer exportar a 800 menos retenciones si en los próximos días el blue seguramente rondará los 1200 0 1300. Las medidas cambiarias que pre anunció el ministro no solucionan el problema de restricción externa solo la encarecen.
Para esta mañana se esperan las resoluciones complementarias y aclaratorias del Central pero es probable que las cotizaciones del dólar queden en 800 el tipo de cambio oficial con ajuste del 2% mensual (que suena ridículo si al mismo tiempo el ministro confirmó una disparada inflacionaria) Con la suba del impuesto PAIS al 17,5% el impuesto PAIS el dólar importador quedaría 940 (dólar oficial más 17,5% del Impuesto PAIS).Los dólares para exportación no agropecuaria tendrán una retención del 15% (80% liquidado en el MULC y 20 % en el CCL) q lo que lo dejaría en unos 860 y el dólar tarjeta saltaría a 1320 con el 30% Impuesto Pais y 35% Impuesto a las ganancias, ya que se eliminaría la sobrecarga de Bienes Personales. No hay definiciones de cual sería la sobrecarga del dólar para consumos como las plataformas audiovisuales y tecnológicas.
Tampoco hay definiciones sobre las tasas de plazos fijos, ni tampoco -como dijimos- sobre los pasivos remunerados, quizás hoy se conozca alguna definición sobre eso.
El ministro no habló de Ingresos, fuera del anuncio de la AUH y la ex tarjeta Alimentar. No hubo definiciones ni para jubilados ni para trabajadores, más allá de que se pueden preanunciar serios conflictos en las negociaciones paritarias a partir de lo que podrían ser fuertísimos aumentos de transporte y servicios y la escalada inflacionaria.
Las medidas no solucionan problemas estructurales ni tampoco avanza en ello, dispara una escalada inflacionaria sin ningún beneficio ni a corto ni a largo plazo y además cometen el pecado de no cumplir con ninguna de las expectativas, ni por derecha ni por izquierda.
En estas primeras 48 horas hábiles se confirman un par de cosas, Javier Milei no tenía equipo para gobernar y Luis Caputo sigue siendo un mesadinerista que llega al estado solo para hacer negocios.
El famoso programa liberal libertario no aparece y es muy probable que ni siquiera exista.


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