El policía acusado de matar a un joven en la noche de ayer en el barrio Lihué de Guaymallén permanecerá demorado en la comisaría 9 a la espera del resultado de las pericias balísticas.
El policía acusado de matar a un joven en la noche de ayer en el barrio Lihué de Guaymallén permanecerá demorado en la comisaría 9 a la espera del resultado de las pericias balísticas.
El hombre, de 26 años, y con prestación de servicios en el destacamento Martínez deberá aguardar que los peritos confirmen o no la versión dada sobre los hechos ocurridos alrededor de las 22.30 cuando Sergio Domínguez, de 31 años, fue asesinado de un disparo en el cuello.
Según trascendió, los pesquisas corroboraron el crimen de Domínguez tras el parte de los profesionales del Hospital Central, lugar donde falleció la víctima. Minutos después, el oficial involucrado en el hecho se presentó en la dependencia judicial y quedó a disposición del fiscal.
Si bien aún no declara, la versión que le comentó a sus pares quedaría avalada con las vainas servidas encontradas en la escena del crimen. Según trascendió, Domínguez murió tras un tiroteo con los policías luego de que intentaran reconocerlo cuando circulaba con un amigo por la barriada.
Resta comprobar, ahora, qué sucedió minutos antes de la balacera. Para esto, los resultados de las pericias serán esclarecedores.
La víctima
Domínguez era un hombre buscado desde hace tiempo por la policía. El sujeto, conocido como El Conejo, era el principal sospechoso del crimen de Mario Herrero, quien murió a finales de setiembre tras recibir un disparo en el rostro.

