Problemas carcelarios: hay una deuda muy fuerte en lo sanitario y en lo edilicio
El abogado Pablo Salinas presentó esta mañana su libro El caso Penitenciarías de Mendoza y el Sistema Interamericano en el cual analiza el estado de las prisiones en la provincia. Críticas y datos esperanzadores.
Torturas, homicidios, descuartizamientos son algunos de los terribles hechos que ocurrieron en las cárceles mendocinas y que fueron uno de los puntapiés para que el abogado Pablo Salinas presentara su libro El Caso Penitenciarías de Mendoza y el Sistema Interamericano esta mañana en el Colegio de Abogados.
Pablo Salinas durante la presentación de su libro.
Los problemas carcelarios no son de un Gobierno sino institucionales, sintetiza Pablo Salinas minutos antes de presentar su libro junto al juez de la Suprema Corte, Omar Palermo, y al abogado de Derechos Humanos, Diego Lavado.
Mendoza ha atravesado diferentes etapas en cuanto al estado de sus prisiones, y si bien ha recibido sanciones internacionales por las condiciones infrahumanas de los presos, también fue reconocida a nivel nacional por la cantidad de internos que estudian tras los muros. Pero el camino es largo y requiere de políticas estatales a largo plazo.
Salinas sostuvo que hay datos esperanzadores como la educación carcelaria, el trabajo, pero hay otros muy difíciles. El penal de Boulogne Sur Mer hay que destruirlo, ya tiene 100 años y está construido sobre una cloaca, no tiene condiciones de higiene mínimas para respetar el principio básico de dignidad humana y ni para garantizar seguridad. Hay una deuda muy fuerte en lo sanitario y en lo edilicio.
En relación a esto, el abogado manifestó que si bien en los últimos gobiernos se logró algunas mejoras, como la creación de la Dirección de Derechos Humanos, hay un comité contra la tortura, se eligió el procurador penitenciario, aún resta la elección del defensor del pueblo que debe ser nombrado durante la gestión de Francisco Pérez.
El trabajo y la educación son las principales herramientas para evitar la reincidencia de los presos. Todos estamos preocupados por la inseguridad, pero es un tema que no se va a solucionar con la limitación de derechos, porque esto incrementa la violencia, explicó Salinas en contraposición a la ley Petri que restringe beneficios carcelarios.