El gobernador Francisco Pérez salió en defensa de los funcionarios nacionales escrachados el fin de semana y emparentó la situación con las protestas en su domicilio durante 2012.
El gobernador Francisco Pérez salió en defensa de los funcionarios nacionales escrachados el fin de semana y emparentó la situación con las protestas en su domicilio durante 2012.
Paco se solidarizó con el viceministro de Economía, Axel Kicillof, escrachado cuando retornaba de Uruguay en Buquebús junto a su familia, y el vicepresidente Amado Boudou, silbado durante un acto en Santa Fe que recordaba el Combate de San Lorenzo.
No aceptamos la violencia desde ningún punto de vista. Mucho menos con el circulo intimo familiar como Axel Kicillof que venía con su hijo en los brazos o el vicepresidente en un acto patrio, señaló el gobernador.
O el caso del año pasado de mi domicilio que se encontraba mi hija de tres años junto con la chica que la cuida, recordó el mandatario refiriéndose a dos episodios: una extraña protesta de un grupo de docentes de un instituto superior en febrero, maniobra atribuida al peronismo lujanino, y una marcha del gremio ATE a la puerta de la casa de Paco Pérez en medio de las negociaciones salariales.
Entiendo que son situaciones reprochables que no ayudan en una discusión paritaria y además de falta de convivencia social, analizó el mandatario, que evitó referirse al juicio contra Raquel Blas por las denuncias de amenazas tras los incidentes de 2009 en una reunión en Casa de Gobierno.
No conozco la letra chica del expediente. Pero nosotros estamos lejos de criminalizar la protesta y los reclamos que creemos justos, señaló.
Sobre las negociaciones salariales con el primero de los gremios sentado a la paritaria, Sute, el mandatario provincial indicó, tras el rechazo de la primera oferta de 19% de aumento, que en la medida en que las cuentas lo permitan vamos a hacer mejoramiento.
