La UCR explotó por el viaje de los intendentes y el gobernador a la Rosada
El periplo de Francisco Pérez y 12 jefes comunales en Buenos Aires retumbó con fuerza en la Legislatura, donde diputados cornejistas acusaron al Gobierno de presionar por la reforma y buscar la ruptura del radicalismo.
El viaje a Buenos Aires que el gobernador Francisco Pérez realizó en las últimas horas acompañado por 12 intendentes (los 10 oficialistas, el radical Fayad y el demócrata Difonso), causó furia en el sector más oficialista de la UCR, donde diputados se encargaron de defenestrar al mandatrio por no invitar a los jefes comunales que responden a Alfredo Cornejo, el presidente del Comité Provincia.
Parés, titular del bloque radical en Diputados, se ofuscó por el viaje de los intendentes.
Pérez es caprichoso e infantil, lo que está haciendo lo coloca como una copia berreta de Cristina. Este modo de querer presionar a la oposición con obras es digno del kirchnerismo, disparó, sin tapujos, el presidente del bloque radical en Diputados, Néstor Pares.
Sería bueno que el gobernador no piense que con esto está perjudicando a 4 intendentes opositores (Cornejo, Mario Abed, Ricardo Munsur y Gustavo Pinto) que dejó afuera y que se dé cuenta que, con esta discriminación, está perjudicando a las personas que viven en esos 4 departamentos (Godoy Cruz, Junín, Rivadavia y La Paz) y que también lo votaron, opinó el legislador.
Además, desde la UCR cornejista interpretaron este viaje como una presión a la oposición por su rechazo a la reforma de la Constitución. Y dicen que con la invitación a Fayad y Difonso el gobernador buscó dividir al radicalismo y el PD.
Parés, el encargado de atacar al PJ, es un fiel soldado de Cornejo.
Sin embargo, desde el bloque radical dejaron en claro que este ninguneo a su partido no perjudicará el tratamiento de los proyectos de ley que están siendo discutidos en la Cámara. No tenemos que responder como ellos quieren, somos maduros, aseveró Parés.
Por su parte, por el lado del justicialismo se prefirió, mayoritariamente, hacer silencio. Solamente un funcionario de alto rango admitió fuera de micrófonos que fue un error no haber invitado a los intendentes radicales a la reunión con el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.
Aunque adujo: El Gobernador tiene sus motivos para estar enojado, porque lo trataron de corrupto, recordando así que semanas atrás Cornejo acusó a Pérez de "comprar voluntades" para sumar votos a favor de la reforma constitucional.