Los más perjudicados: argentinos en el exterior sufren por el cepo al dólar
Los jóvenes becados o que se instruyen fuera del país denuncian que entre el cepo y las modificaciones para retirar dinero pierden hasta 40% en el cambio. Conocé el caso de Andrés, un mendocino en Taiwán.
La medida que hace unos meses viene implementando el Gobierno Nacional en relación con las restricciones a la venta de dólares genera opiniones a favor y en contra sumadas al enojo de quienes se ven impedidos por la Afip para adquirir monedas extranjeras para ahorro, inversión o un viaje.
Sin embargo, hay argentinos a los que la medida los afecta mucho más que en la imposibilidad de adquirir un bien, realizar una inversión, ahorrar con respaldo en Estados Unidos o disfrutar de un viaje de esparcimiento: se trata de nuestros coterráneos que viven en el exterior, a quienes los billetes verdes les son indispensables para realizar sus actividades diarias más básicas.
Es que más allá de que el cambio de moneda no beneficia a los argentinos en el exterior, las nuevas medidas implementadas desde principio de año provocan importantes pérdidas tanto económicas (aproximadamente 40% del poder adquisitivo) como de tiempo a los compatriotas que cobran un salario en pesos, pero deben vivir en dólares.
Es que aquellas personas que por un motivo u otro deben estudiar o especializarse en el exterior, desde que comenzó a implementarse el cepo a la moneda extranjera el impedimento para retirar dinero fuera del país también se intensificó notablemente.
Así, hasta hace menos de seis meses un argentino en el exterior podía retirar dinero de una cuenta a su nombre o con una extensión simplemente utilizando su tarjeta de débito en cualquier entidad. De esta forma el dinero depositado en nuestro país en pesos era solicitado en el extranjero y el banco debía entregar el monto realizando una conversión teniendo en cuenta el dólar oficial.
Sin embargo, las medidas de restricción provocan que aquellos jóvenes estudiantes ya no puedan retirar dinero con su extensión de tarjeta en el exterior, ya que para que ello suceda el efectivo que se deposita en nuestro país debe estar en dólares.
Como si esto fuera poco, la situación se agrava debido a que las extracciones con tarjetas de extensiones de cuentas han sido prohibidas fuera del país, por lo que aquellos argentinos que utilizaban este sistema no tienen otra alternativa que abrir una cuenta propia con algún banco internacional.
Entonces ahora el sistema para poder adquirir el dinero que sus padres les envían al exterior es más o menos así: los jóvenes deben tener una cuenta propia en el país donde deben retirar el dinero, a la cual sus padres en Argentina deben realizar una transferencia bancaria (la cual debe hacerse si o si en dólares).
Por esto, al hablar de costos, una cuenta simple en un banco internacional en el exterior ronda los 10 dólares de mantenimiento y el canon que cada una de las entidades involucradas cobran por la transferencia al exterior es del 5% del total a transferir.
Si a estos dos puntos se le suma los problemas para adquirir dólares de forma oficial (más aún cuando la compra de moneda extranjera tiene que hacerse todos meses) y la necesidad de recurrir al mercado negro (donde la moneda verde se paga, en promedio, 30% más cara) sintetizan una situación donde para poder mantener a sus hijos estudiando en el exterior los argentinos deben destinar aproximadamente un 40% más que hace una media decena de meses.
Para muestra, un mendocino en Taiwán.
Un caso que puede servir como muestra de esta situación es el de Andrés Militello, un joven mendocino oriundo de Godoy Cruz que se encuentra estudiando en Tainan (Taiwán) por un programa de intercambios y contó a SITIO ANDINO la odisea por la que debe pasar para hacerse con el dinero que le envían sus padres.
A mí y a otros amigos argentinos que estudiamos en el extranjero con ayuda de nuestros padres se nos han bloqueado todas nuestra cuentas y no nos dejan sacar nada, lamentablemente al hacer ese bloqueo no pensaron en la cantidad de estudiantes que dependemos seriamente de nuestro soporte familiar, contó Andrés mientras intentaba adquirir información sobre si las medidas sobre el dólar serán permanentes o no.
Lo que nos afecta es que nosotros llegamos acá con mucho esfuerzo y racionando la plata que nos dan nuestros padres, pero de repente pierdes un equivalente al 40% del total que tienes para subsistir en el país de residencia, señaló el joven estudiante.
Para colmo, Andrés destaca que en algunos países para poder abrir una cuenta en el exterior exigen tener mayoría de edad y servicios a su nombre en el exterior, por lo que la imposibilidad de adquirir el dinero se acrecienta.
Por esto, el Gobierno ha implementado un plan de Ayuda Familiar por el cual le permite a los padres de residentes en el exterior realizar compra de dólares a precio oficial, sin embargo los mayores perjudicados por la medida aseguran estar haciendo el trámite hace varios meses y todavía no han podido adquirir la moneda extranjera.