Cerca de las 7 el celular de la hermana menor de Valeria Opazo sonó. De otro lado, un hombre le contaba que había encontrado a su hermana deambulando descalza por Guaymallén.
La chica contó las buenas noticias a su familia y juntos fueron hasta la calle Elpidio González y Reconquista donde Valeria se encontraba junto a un vecino.
La joven de 18 años estaba descalza pero en buenas condiciones y fue llevada al hospital Central, donde le realizan estudios de rutina para comprobar si sufrió algún tipo de lesiones desde el lunes 18, cuando salió de su casa de la calle Los Pinos con destino a su colegio y nadie más la vio.
Durante el camino, Valeria pudo relatarles a sus padres qué ocurrió los últimos ocho días, durante su cautiverio.
Dijo que la secuestraron tres hombres, que circulaban en un Falcon color blanco, y la llevaron con destino desconocido en el baúl del auto, relató a SITIO ANDINO Carlos, el padre de la joven.
Durante su cautiverio, Valeria permaneció en una habitación cerrada, atada y vendada. Si bien aseguró que no pudo ver a ninguno de los captores ni reconocer sus voces, sí confirmó que los sujetos le repetían esto es para que tu familia escarmiente.
Aunque no tiene certezas, Carlos estima que la única persona que podría haber hecho esto es el ex novio de la joven, quien en una oportunidad la amenazó con hacerla bolsa en caso de que lo dejara.
Es un chico que hasta durmió en mi casa, con quien nunca tuvimos mala relación hasta que Valeria lo quiso dejar y la amenazó. Entonces le dije que si se metía con ella se metía conmigo, dijo Carlos.
Valeria no habría sido golpeada, no habría sufrido malos tratos y hasta la habrían alimentado.
Como ella no quería comer, a veces le tiraban la comida enojados, pero nada más que eso, sostuvo el hombre, quien afirmó que la joven está shockeada pero en buen estado.
En tanto, durante el transcurso de la mañana el fiscal especial Daniel Carniello le tomará declaración a la joven para poder avanzar con la investigación.