Cerca de 17 locales clausurados, más de 150 celulares y otro tantos televisores de dudosa procedencia fueron secuestrados luego de un procedimiento que se desarrolló este lunes en la Galería Tonsa de Ciudad. También detuvieron sospechosos que tenían pedidos de captura por causas relacionadas a violencia de género.
En el operativo estuvieron afectados los efectivos de la Policía de Investigaciones, de Gendarmería y personal de la Administración Tributaria Mendoza y de Control y Fiscalización. La medida se realizó con el fin de terminar con el negocio detrás de celulares y demás artefactos robados.
Como un control de rutina, se montaron puestos de vigilancia y los uniformados irrumpieron en diferentes locales dedicados a la venta de electrodomésticos y artefactos eléctricos y electrónicos. De esa manera clausuraron 17 negocios porque tenían mercadería de dudosa procedencia.
En el operativo estuvo Raúl Levrino, ministro de Seguridad, y Marcelo Calipo, jefe de la Policía. Los funcionarios detallaron que "muchos no pueden justificar la procedencia de, sobre todo, los celulares". En referencia de esta situación, indicaron que los dueños de los comercios no toman los resguardos mínimos a la hora de recibir un celular usado para luego vender.
"Cuando un comerciante recibe un celular, lo mínimo que puede hacer es solicitar un nombre o número de documento que lo deja", afirmaron. De esa manera, con poco control, entienden que es fomentar el robo o sustracción de celulares.
Lo mismo pasa con otros productos. Esto porque también secuestraron pavas eléctricas, atornilladores eléctricos, dispenser y otros elementos de menor valor.
Así también afirmaron que con la División de Delitos Tecnológicos de Investigaciones están trabajando con los perfiles de Facebook de compra y venta: "Los policías están tras las personas que venden y compran elementos en Facebook".
Respecto a los teléfonos que secuestraron, indicaron que, generalmente, son utilizados para vender sus repuestos. Es decir que es la manera más sencilla que tienen los delincuentes para conseguir el dinero y deshacerse del smartphone.
Este procedimiento iba a continuar por la tarde y también se repetirán con el correr de los días.