Monseñor Taussig deja el Obispado de San Rafael

Después de 17 años al frente de la Diócesis de San Rafael, Monseñor Eduardo María Taussig deja el Obispado a cuyo frente estuvo durante todo este tiempo, y que comprende los tres departamentos del Sur provincial.

Lo conversó en un par de oportunidades con el papa Francisco, quien le brindó su apoyo en todo momento. A finales del año pasado, el prelado sanrafaelino elevó la nota correspondiente de manera formal.

El Vaticano dio a conocer oficialmente la información que incluye la designación de delegado apostólico de San Rafael, al actual obispo auxiliar de San Juan, Mons. Carlos María Domínguez, quien se hará cargo este miércoles.

Monseñor Eduardo María Taussig sucedió como obispo a Monseñor Guillermo José Garlatti, quien fuera designado al frente de la Diócesis de Bahía Blanca.

Desde el comienzo de su labor, Taussig bregó por la unidad de una Iglesia particular, que presentaba algunas características especiales: Una amplia geografía que abarca más de la mitad de la provincia de Mendoza, y orientaciones pastorales discímiles dentro del mismo clero.

Durante mucho tiempo esas diferencias fueron llevándose con comprensión y en todo momento con ánimo de orientarse hacia la unidad en la diversidad.

Fue este el mayor desafío que le tocó afrontar a Mons. Taussig. Un sector evidentemente tradicionalista, que se resistía -en algunos casos- a aceptar plenamente disposiciones emanadas del mismo Concilio Vaticano II, cerrado por Paulo VI a mediados de los años '60.

Paulatinamente los esfuerzos y espíritu conciliador del obispo, fueron haciendo viable una convivencia que dio importantes frutos en la feligresía.

No obstante, las diferencias formativas persistían, y ante ello se produjo el cambio de varios rectos del Seminario Diocesano.

Con la pandemia de 2020, se produjo la más difícil situación. El obispo de San Rafael junto al arzobispo de Mendoza decidieron que, por razones sanitarias, la Comunión debía transitoriamente darse en la mano a los fieles, en lugar de en la boca como era tradicional.

Aquí hubo muchas desobediencias sobre el tema. Incluso en el mismo seminario dependiente del Obispado esto no se acató. Se produjo entonces la renuncia del entonces rector.

Varias voces de sectores ultra tradicionalistas, que algunos llaman integristas más cercanos a la Iglesia preconciliar que a la actual, comenzaron a manifestarse de diversas maneras, cada vez más violentas.

En junio de 2020, la Santa Sede, con la firma del cardenal Stella, ordena el cierre inmediato del Seminario Diocesano de San Rafael. Monseñor Taussig, con una visión compasiva de los estudiantes, decidió implementarla a finales del ciclo lectivo. Pero quedó claro que la decisión en sí, provino desde el Vaticano. Y cuando Roma habla, no queda lugar para otras decisiones. Esta medida, que originó virulentas reacciones que llegaron al extremo que un sacerdote de una parroquia de Malargüe, golpeara al Obispo de un puñetazo.

La decisión de Roma, fue apoyada por las principales jerarquías católicas: léase Conferencia Episcopal Argentina, Arzobispo Metropolitano de Mendoza, entre otras.

Mientras tanto, la feligresía surmendocina vivía azorada la serie de estos lamentables momentos.

Todo ello influyó en la salud física del hoy obispo emérito, con una fatiga evidente, más la presión psicológica. Se suman aspectos familiares particulares, que también tienen su incidencia.

Monseñor Eduardo María Taussig encaró condescendientemente varios de los graves problemas que se presentaron. Y, como se dijo antes, su espíritu conciliador prevaleció por sobre todo.

Queda una sensación de tristeza en la región. Este martes a las 20 rezará su misa de despedida como Obispo, en la Catedral San Rafael Arcángel, y ya son numerosas las instituciones eclesiales laicas, y fieles en general, que han asegurado su presencia para acompañar y demostrar su afecto, además de expresar su agradecimiento, a Monseñor Eduardo María Taussig.

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