"El 95% de los padres tiene un hijo preferido, y el otro 5% miente, asegura Jeffrey Kluger, autor de The Sibling Effect: what the bonds among brothers and sisters reveal about us (El efecto fraterno: lo que los vínculos entre hermanos y hermanas dicen de nosotros), un artículo publicado en la revista Time y cuyo contenido ha creado un gran revuelo. En él, Kluger desarrolla las claves de lo que denomina la ciencia del favoritismo, avalada por investigaciones recientes, y que se resumirían en cuatro puntos principales:
1. Sexo. La sabiduría popular asegura que los niños son de las madres y las niñas de los padres. Efectivamente, una investigación de la Universidad de Redlands en California aún afina más: El favorito de la madre suele ser el primogénito varón, mientras que el de la madre es la hija más pequeña. ¿Las razones? Ver cumplidas las expectativas parentales.
25 de junio de 2026


