Abuelos y Empleados del hogar Santa Marta se unieron al paro de salud con un piquete
La medida de fuerza realizada por ATE y Ampros también llegó al geriátrico más importante de la provincia, donde los trabajadores denunciaron pésimas condiciones laborales y los ancianos pidieron más personal e insumos.
Permanecen tranquilos, inmóviles y siempre con una mirada triste disimulada en una sonrisa despoblada, pero de oreja a oreja. Nunca se quejan, esperan pacientemente la con confianza de que tarde o temprano todo mejorará, pero no mejora y las gotas que durante años pasaron desapercibidas hoy colmaron el vaso.
Se trata de los abuelos y empleados del hogar Santa Marta, el más importante de la provincia, quienes hoy decidieron unirse al paro de la salud como nunca lo habían hecho y con un piquete simbólico buscaron llamar la atención de los mendocinos para difundir condiciones laborales y de vida que claramente no son las adecuadas.
Es que los 106 internos que viven en el geriátrico más importante de la provincia son cuidados por sólo 20 personas por turno (incluyendo guardia, limpieza, farmacia, cocina, mantenimiento y enfermeras), número insuficiente si se tiene en cuenta que el 65% de los abuelos no puede caminar o necesita atención constante y personalizada.
Si bien los abuelos destacan que los muchachos, como ellos los llaman, que trabajan en el lugar cuidándolos lo hacen con dedicación y cariño, las condiciones laborales de los empleados se suman al habitual faltante de insumos y medicamentos.
Es que según comentó Héctor Gómez, delegado de ATE que representa a los 58 trabajadores del Santa Marta, el salario básico de los empleados es de sólo $857 y por eso aguardan expectantes la resolución del conflicto entre el Gobierno y los gremios de la Salud.
Falta de todo, no es sólo un tema salarial, es que somos muy pocos para todos los abuelos que cuidamos y para colmo no tenemos las herramientas necesarias para poder cuidarlos como se merecen. Este es el único megahogar de la provincia y lo tienen en mal estado, comentó el trabajador, quien dice que luego de que se cerró el hogar San Vicente de Paul, el Santa Marta absorbió a los ancianos que allí se alojaban, pero no al personal.
Para colmo, tal como ocurrió ayer con los trabajadores de Ambiente en los Portones del Parque, un conductor cruzó por la fuerza el piquete y casi atropella a los ancianos que allí se encontraban. Afortunadamente, a pesar de momentos de tensión, el incidente no pasó a mayores.