La fiscal de homicidios Andrea Lazo reúne pruebas para definir la situación procesal de los dos policías federales -un hombre y una mujer- que en la noche del jueves mataron a balazos a un hombre en pleno centro de la Ciudad.
La fiscal de homicidios Andrea Lazo reúne pruebas para definir la situación procesal de los dos policías federales -un hombre y una mujer- que en la noche del jueves mataron a balazos a un hombre en pleno centro de la Ciudad.
Los sospechosos, de quienes se preservan sus identidades por pedido de los investigadores, están aprehendidos y en esa situación continuarán, al menos, hasta la noche del sábado.
Esto porque la fiscal tiene 48 horas para definir su imputación. En tanto que también podría pedir una prórroga.
Un policía federal mató a un hombre durante un procedimiento en pleno centro.
De acuerdo a las primeras pericias incorporadas en el expediente, se sabe que la víctima, Facundo "Kako" Martínez (43), no tenía armas y no poseía medidas pendientes con la justicia en la actualidad. No obstante, sí había sido imputado años anteriores por otros delitos, la mayoría de ellos, menores.
El hombre manejaba un Ford Mondeo rural gris con el que hacía trabajos de remis y fletes. Sin embargo, no estaba autorizado para esta actividad, por lo que se supone que ese fue el motivo por el cual quiso evitar el control policial.
Si bien los efectivos no han declarado en la causa, se sabe que ambos estaban trabajando en el centro, haciendo "tareas de inteligencia". Trascendidos indican que la pareja de efectivos federales estaba tras un caso de comercialización de drogas.
En esas maniobras intentaron identificar al conductor de un Ford Mondeo, pero este se negó y aceleró. Allí embistió a uno de los policías, causándole heridas en su pie izquierdo.
Esto generó una persecución que duró pocos metros y que terminó cuando al menos uno de los dos policías aprehendidos abrió fuego contra él.
Según las pericias de Científica, se efectuaron cuatro disparos, de los cuales uno dio en el pecho de "Kako", quien falleció en el acto.
En primera instancia el caso fue derivado a la justicia federal, debido a que los policías involucrados estaban en funciones. Sin embargo, al confirmarse que la víctima no tenía armas ni era autora de algún delito, el caso pasó a la fiscalía de homicidios provincial.
Entonces, la fiscal Lazo ordenó una serie de peritajes, entre ellos, el secuestro de las armas reglamentarias de los policías, las pericias de Científica, el análisis de los expertos en balística y las filmaciones de las cámaras de seguridad. Este último material puede ser clave para la pesquisa.
Fuentes cercanas a la fiscal Lazo dijeron que la imputación de ambos efectivos se definirá recién cerca de la noche del sábado.
Se cree que al menos uno de ellos será imputado, posiblemente, por homicidio agravado, debido a que hasta el momento no se ha podido acreditar algún ataque por parte de Martínez hacia los uniformados.
Otra calificación posible es la de un "exceso de legítima defensa", aunque fuentes judiciales dijeron que es difícil debido a que no existió una agresión hacia los policías y sólo hubo una negación a detenerse en un control vial -sería una desobediencia-.

