Además de Rodolfo Suarez, participaron del acto -que el propio Gobierno tildó de "histórico"- el ministro de Economía y Energía, Enrique Vaquié; y el subsecretario de Energía y Minería, Emilio Guiñazú. El primer de ellos resaltó que el traspaso "significa recuperar un activo que la provincia tenía sin usar desde el año 2013", que entre activos mineros, físicos y el dinero para mantenimiento, representan 250 millones de dólares.
Foto: Prensa Gobierno de Mendoza
El funcionario aclaró que una vez se definan los nuevos socios que ya se están buscando, se evaluará cuáles activos serán utilizados y cuáles desestimados y/o vendidos. "Hay una pista de aterrizaje que está aprobada y tiene todas las condiciones para que se use como aeropuerto. El uso o no dependerá del nuevo socio y de la actividad que tengamos en el lugar", ejemplificó Vaquié.
En cuanto a las expectativas que genera la recuperación del yacimiento, destacó que "nos permitirá, junto con la actividad petrolífera, hacer sinergia para que las empresas de servicios petroleros puedan trabajar rápido en el lugar y generar empleo en el sur".
El proceso previo al acuerdo de transferencia
Vale obtuvo la concesión del yacimiento de potasio en 2009 y, tras una millonaria inversión, en 2013 suspendió las actividades y paralizó las obras que se estaban desarrollando. Al año siguiente, la firma brasileña confirmó su desvinculación del proyecto.
Guiñazú recordó que "el gobierno provincial, nacional y la empresa no pudieron superar algunos problemas y eso llevó a que la Vale tomara la decisión de paralizar el proyecto en el año 2013, lo cual resultó una tragedia para la economía provincial y para los mendocinos en general".
Además, detalló que "en el 2015, empezamos a trabajar con la empresa en diferentes estrategias para poder poner en marcha el proyecto. La primera medida fue hacer una reingeniería, bajar la escala a algo más apropiado a las condiciones del mercado internacional".
El funcionario agregó que en ese momento se le otorgó a Vale un plazo de dos años para que buscara un socio, con ese nuevo proyecto. "Pero esto nunca sucedió", indicó. De allí surgió que "la mejor alternativa era que Mendoza tomase el control del proyecto y que fuera la Provincia la que saliera a buscar un socio".
Emilio Guiñazú, subsecretario de Energía y Minería (Foto: Cristian Lozano)
"Trabajamos mucho con la empresa, desde el 2019, para llegar a un acuerdo. Como se trata de una transferencia realizamos una auditoría muy profunda que demandó casi seis meses de trabajo. Analizamos los aspectos ambientales, legales, societarios, financieros, contables, económicos y llegamos a la conclusión de que era conveniente para la provincia avanzar en este proceso", amplió.
Para cerrar, el subsecretario destacó que con la transferencia "logramos salvar los derechos mineros, rescatamos los estudios y aprobaciones de impacto ambiental y todos los activos físicos, que son 80 mil hectáreas, con todo lo que Vale construyó en la zona. Ahora la provincia encara este proyecto con una estrategia diferente, que es integrar Potasio Río Colorado al resto de la economía buscando sinergizarlo con el sector petrolero".