Para el Gobierno hay una recuperación económica, pero no alcanza. Por eso, extendió la vigencia del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) establecido por el Decreto 332/20 para subsidiar parte de los salarios a empresas comprometidas por la pandemia y ayudar a trabajadores independientes, entre otros beneficios, hasta el 31 de diciembre de 2020.
"Si bien se observa una recuperación de la actividad económica, la misma evidencia heterogeneidad sectorial y territorial", argumenta a través del decreto 823/2020publicado en el Boletín Oficial. Por eso "resulta pertinente extender la asistencia comprendida en el ATP para empleadores y trabajadores en relación de dependencia e independientes, adecuándolo a las necesidades imperantes en la actualidad y a los cambios producidos en la realidad económica".
El ATP se puso en marcha en marzo tras la declaración de Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO) por la pandemia, y desde entonces fue modificándose conforme a la dinámica económica. La asignación compensatoria del salario del 50% aplica a empresas con una variación nominal negativa en su facturación interanual, pero también mantiene créditos a tasa 0 para monotributistas y autónomos; préstamos a tasa subsidiada convertible y un sistema integral de pagos por desempleo.
Entre los cambios que se implementaron, está la posibilidad de que las firmas que presenten una variación en su facturación de entre 0% y 40% puedan pedir un crédito a tasa subsidiada del 15% a pagar en cuotas a 12 meses. Pero con un incentivo: que las empresas, a cambio de generar nuevos puestos de trabajo, puedan transformar parte o todo el préstamo en subsidios del Estado.
El trámite para acceder a un crédito a tasa subsidiada, que se acredita directamente en la cuenta bancaria del trabajador, se inicia a través del sitio web de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y los préstamos se terminan de gestionar ante la entidad bancaria seleccionada por cada empresa.