El juez federal Marcelo Garnica le negó la excarcelación a los cuatro acusados que tiene la causa donde se investiga la desaparición de Diego Alfredo Aliaga (51), el empleado aduanero que dejó de ser viste el mes pasado. Por ese motivo Diego Barrera, su esposa y los dos hijos de la mujer van a continuar tras las rejas porque entienden que pueden entorpecer la investigación o se podrían fugar.
De esta manera, la familia que fue detenida en un a casa del barrio Dalvian de Ciudad, va a continuar alojada en el complejo carcelario federal en Cacheuta, Luján. Garnica le negó la prisión domiciliaria o la excarcelación porque entienden que hay pruebas que los complican con el expediente que está caratulado como secuestro extorsivo, que prevé una pena de 10 a 25 años de cárcel.
Además, por la plata que manejan los implicados, entienden que podrían darse a la fuga y que, en caso de recuperar la libertad, podrían entorpecer la investigación. Por esa razón, el juez notificó a las partes de la situación.
También de la particularidad de que las autoridades no tienen señales de vida de la víctima, es decir, del hombre que tenía negocios en común con Barrera.
Uno de los allanamientos que hicieron en un inmueble que compartían Aliaga y Barrera, en calle Jujuy de Ciudad.
Mientras el fiscal del caso, Fernando Alcaráz, reúne más pruebas y trata de encontrar a Aliaga, los abogados defensores apelará la decisión del juez.
Un misterio
De acuerdo a la reconstrucción que ha realizado la justicia, Barrera y Aliaga se iban a juntar el martes 28 de julio para ir a una casa en Rodeo de la Cruz. Ese inmueble lo habían adquirido hace poco.
Las pruebas indican que Aliaga salió de su casa, en el barrio Palmares de Godoy Cruz, a bordo de una camioneta que no sería suya.
Horas después, ese rodado regresó al barrio pero con Barrera al mando. Incluso trascendió que el ahora sospechoso utilizó la tarjeta de ingreso de Aliaga para poder acceder al exclusivo barrio. Luego desaparecerían algunos documentos de esa vivienda.
Desde la Justicia Federal manejan el caso con sumo hermetismo porque siendo un supuesto secuestro extorsivo.
Es que horas después de la desaparición, el hermano de Aliaga recibió un llamado de alguien que le pedía un millón de dólares a cambio de "liberar" al empresario.
No obstante, los sabuesos no descartan que Aliaga haya sido atacado. Si esto se confirma, la causa pasará a ser un homicidio y volverá al fuero provincial.