Este jueves arranca el primer fin de semana largo de julio y coincide con el inicio del receso invernal escolar que se extenderá hasta el domingo 26 de julio. En contexto de pandemia y con varias actividades restringidas, una escapada a Potrerillos, Uspallata, Valle de Uco o Malargüe resulta una buena opción teniendo en cuenta que en Mendoza el turismo interno está permitido en todo el territorio provincial salvo, claro, en San Rafael.El nivel de reservas alcanza el 40%, "comprensible y lógico" para el sector de hotelería y gastronomía. No obstante, en el Gran Mendoza, las reservas para alojamientos están en cero.
"Para lo que es el Gran Mendoza que es donde está la mayoría de las camas habilitadas: hoteles, hostels, apart, no hay reservas, la gente no irá a vacacionar para esta zona. No les conviene ni abrir si no hay teatro, están los horarios de cierre de bares, no hay atracciones. Ahora, todo lo que es Potrerillos, Valle de Uco y Malargüe son lugares que han tenido reservas pero está la limitación del 50% de ocupación de cada establecimiento, eso hace que la ocupación esté alrededor del 40%",explicó Fernando Barbera, de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines de Mendoza (AEHGA).
"En este punto del alojamiento, la preocupación que tenemos es por los controles, es decir, que se controle la informalidad a través de las rutas, que se garantice que quien circule hacia estos destinos lo haga con una reserva en un establecimiento habilitado porque hay muchos que no lo están y no respetan los protocolos, ni el 50% de ocupación, ni la limpieza y desinfección. Estos aspectos son claves para la prevención, es un punto donde debemos prestar atención tanto el Gobierno como los mendocinos/as, cuidarnos", agregó.
Según Barbera, las reservas en alojamientos- incluye hoteles y cabañas- están en un 40%. "Es comprensible y lógico. Tanto para los fines de semana largos como para las vacaciones, vamos a estar trabajando en un tercio de la normalidad. Esta temporada comparada con esta misma época pero de años anteriores, nos indica que estaremos en un 30%, 35% de lo habitual por las restricciones de la ocupación, por la situación económica y por el miedo que hay en torno a esta enfermedad", dijo.
Y cerró: "Tenemos previsto que será una temporada que representará un tercio de la normalidad, trabajaremos perdiendo plata. Si bien, las reservas que tenemos sirven para pagar costos fijos, no deja ganancia, deja un poco de pérdida pero es menor a la que registramos sin trabajar obviamente. Para ser más claros, nuestra actividad tiene ciclos, junio es un mes malo, julio uno muy bueno y en agosto el turismo baja nuevamente. Bueno normalmente, con la ganancia de julio podíamos hacer frente a junio y agosto que son meses en los que no iba bien la actividad. Eso no va a pasar este año porque tendremos pérdidas en lo que siempre fue un mes muy bueno".