Un mes de cuarentena obligatoria, un mes de encierro. Si para los adultos/as la situación es difícil también lo es para los más chicos de la casa: ha habido un cambio abrupto en su rutina, en lo cotidiano. Ahora, atraviesan un proceso de duelo por lo que perdieron y todos los viven a su manera, con las herramientas que hayan fabricado hasta este momento y con el acompañamiento de madres y padres, la pieza fundamental. Pero, ¿cómo abordar la cuarentena frente a ellos? ¿cómo y qué información transmitir? Los desafíos de la pandemia en familia.
Marcos Bazán (Mat. 3040) es psicólogo clínico y además de su consultorio, trabaja junto a otros colegas en niñez en "Ensamble", espacio de atención. En diálogo con Sitio Andino brindó algunas recomendaciones para tener en cuenta con los chicos/as de la casa en tiempos de pandemia y aislamiento.
La verdad con filtro y el duelo como punto de partida
"Ha habido un cambio muy importante en la rutina de los niños/as. Es verdad que los adultos contamos con más recursos de entendimiento pero ellos también. Ahora, hay una verdad a transmitir y debe ser una que ellos puedan elaborar, que esté a la altura de sus preguntas y me parece que ahí hay una responsabilidad de los adultos que acompañan, de hacer ese filtro de información y que les llegue de la forma más clara y sencilla para que puedan metabolizar", comenzó a explicar el profesional de la salud mental.
Y siguió: "Los chicos lo expresan, extrañan su mundo, sus amigos, la escuela, son aspectos que están perdidos y añoran, pero la visión que hay que transmitir es que eso cambió y que no hemos perdido todo. En ese marco, ayuda la tecnología, porque es el contacto virtual con el exterior. Eso, acompañado principalmente por propiciar el juego, son un poco las respuestas que podemos dar en la crianza en la cotidianeidad para paliar los estados de angustia que genera el cambio".
Bazán agregó que a todos nos conmueve la situación, tanto a adultos como niños y estamos en una situación de duelo por el cambio de rutina, hay una situación de pérdida, de ausencia de distancia que genera ansiedad, angustia. "Cada niño tiene su manera de afrontarlo, tiene distintas posibilidades o recursos de regulación emocional a los que hay que estar atentos como adultos, poder escuchar cómo están".
La importancia del juego y su utilidad para transmitir lo que sucede
"El juego es el gran escenario donde los niños dan su batalla para elaborar lo que les va pasando y es necesario propiciar esos momentos, si es acompañado, mejor. La información justa y sencilla, es un trabajo que hacen los adultos, el objetivo es no alarmarlo. Tenemos que estar dispuestos a apagar la televisión o cambiar de canal cuando sea necesario. No hay que caer en la negación de la realidad que nos toca vivir sino vivirla lo más lúdicamente posible, eso sería lo recomendable".
"Un ejemplo muy concreto es ese video que se viralizó del padre enseñando al hijo la importancia sobre el lavado de manos frente al virus, lo hizo sin alarmar pero yendo a los puntos de cuidado. Eso es efectivo".
Las preocupaciones del niño y cómo cuidarlos de nosotros
"Su mayor preocupación siempre será por la falta de cuidado. El adulto debe darle garantías de que va a estar, de que lo va a cuidar, a querer, que estará presente. La alarma se presenta frente al desamparo y como esta es una situación también de ausencia porque muchos adultos que eran referentes en la crianza como los docentes o los abuelos, hoy no están, la principal amenaza es esa. Una de las cosas que cambió es esa falta de adultos referentes que juegan un papel importante en el cuidado".
"La tranquilidad del adulto que esté acompañando es fundamental. Un adulto tranquilo puede transmitir esta información o jugar con otra disposición. A veces, se puede dar la situación de que el adulto está más preocupado que el niño y ahí se generan algunas paradojas como el hijo cuidando al padre o madre. Hay que evitar que eso suceda".
Pero los adultos también sufren las consecuencias del encierro por lo que también experimentan ataques de pánico o angustia. Ante esto, lo recomendable, según el profesional, es tratar de resguardarlos de esa situación. "Con el espacio reducido, el real con el que contamos, a veces es difícil pero si se pudiera, sería bueno no exponerlo a nuestros episodios, lo ideal sería resguardarse. Es entendible que a veces no hay opción porque no hay mucho espacio en casa, bueno, la alternativa es proponer alguna actividad lúdica, el juego permite el procesamiento del trauma".
¿Es buena idea mantener en lo posible la rutina de sus vidas?
"Es otro desafío, sobre todo porque se ha extendido la cuarentena y no sabemos hasta cuándo con exactitud. Los niños están en una edad en la que es clave la adquisición de hábitos y es algo que organiza, que calma", expresó Bazán.
"Por eso se recomienda pero sin que esto implique una situación que genere tensión. Hay que estar muy perceptibles y proponer una rutina flexible. Está bueno lo de los horarios porque ordena pero que no sea algo rígido pero sí, es recomendable, dentro de lo posible".