En el marco de la pandemia mundial por coronavirus, el pasado viernes, el presidente de la Nación, Alberto Fernández, decretó la prórroga de la cuarentena obligatoria argumentando que la medida ha contribuido con aplanar la curva de contagios, objetivo principal del Gobierno para evitar que el sistema sanitario colapse. Dos días antes, el Jefe de Estado había declarado que esperaban un pico de casos para la segunda quincena de mayo y este domingo por la noche, indicó que los epidemiólogos señalan que quizás no sea un pico, y sea un constante devenir de contagios en un ritmo más lento. "Tal vez la enfermedad dure más tiempo pero evitemos ese pico". Ahora, bien ¿por qué se había proyectado ese escenario para mayo y cuál es la importancia de la cuarentena?
Rubén Cerchiai, director de Epidemiología de Mendoza y parte del comité de expertos que asesora al Ministerio de Salud provincial, explicó los fundamentos de este pronóstico.
"La primera oleada fue de casos importados, de hecho, el 90% de los casos fue importado, es decir, personas que contrajeron el virus en el exterior y llegaron a la Argentina y, además, hay algunos otros que se contagiaron por contacto cercano. Esto implica que ese virus que ya ingresa a una localidad empieza, aunque sea de forma inadvertida, a circular porque como hay personas que tienen síntomas muy leves, hacen vida normal y ni se enteran que tienen o tuvieron el virus y comienzan a contagiar", comenzó a explicar el reconocido epidemiólogo.
Y agregó: "Por este motivo, se calcula que cuando la cuarentena se flexibilice un poco y teniendo en cuenta que ya hay casos que están circulando, se va a producir otra oleada de contagios y aparecerá ese pico que se está presumiendo a mediados o fines de mayo por lo menos en Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), Buenos Aires y las provincias con más casos".
El experto indicó que Mendoza está casi tres semanas más atrasada que el resto: el primer caso de coronavirus en Argentina se confirmó en Buenos Aires el pasado 3 de marzo mientras que en la provincia, se registró el 21 de marzo. "Entonces, esas tres semanas puede hacer que el pico se prolongue un poco en su aparición pero son todas hipótesis, certezas no tenemos salvo que van a aumentar los casos pero decir exactamente cuándo, es sólo una proyección", señaló Cerchiai.
A esta situación se suman otras dos. Por un lado, la que se presentó desde el 27 de marzo y hasta el miércoles 8 de abril en los bancos de Argentina: jubilados y jubiladas- que conforman el principal grupo de riesgo- aguardaron por horas y con bajas temperaturas en las puertas de las entidades bancarias para poder cobrar y, por otro, la de aquellas personas que continúan violando la cuarentena obligatoria, lo cual probablemente muestre su impacto en las próximas dos semanas.
"La cuarentena se podrá flexibilizar pero no cortar totalmente porque si en la fila de un banco o supermercado vemos esa cantidad de gente, la transmisión se fomentará. Si esto sucede, todo lo que se hizo hasta ahora será inútil. Creo, y esto es una opinión personal, que la cuarentena tendrá que prolongarse y habrá cosas que no van a volver a ser como eran, al menos por un largo tiempo y hay que aceptarlo", dijo el director de Epidemiología.
Abuelos y abuelas hicieron cola en los bancos para cobrar. Foto: Yemel Fil.
"Cerrar las escuelas no era lo difícil, lo difícil será volver a abrirlas, que no se hará por ahora y después llega el invierno, donde aparece la gripe y otras enfermedades respiratorias. Entonces, tomar decisiones no va a ser fácil. Tenemos un futuro no tan sencillo y no tan seguro en cuanto a la toma de decisiones que sean las correctas, por lo tanto, hay que tener paciencia y saber que durante mucho tiempo no vamos a hacer la vida como la hicimos antes y que tenemos que seguir cuidándonos, no hay que relajarse", enfatizó.
Por su parte, el sistema sanitario sigue preparándose para una eventual ola de casos. Incluso, en Tecnópolis se han instalado 800 camas, que podrían ser dentro de poco unas 8.500 con la chance de duplicarlas. En Mendoza, algunos municipios como Las Heras, Luján de Cuyo y Maipú, ya hicieron lo propio en clubes deportivos.
"El sistema sanitario, lógicamente, debe prevenir toda esta situación porque existe potencialmente el riesgo, porque ha pasado en otros países y a nosotros seguramente nos va a pasar. Ahora, a la población no debe quedarse con un mensaje de temor porque de por sí está atemorizada y eso ocasiona diferentes problemas. Lo que tenemos que entender como sociedad es que hay que ser precavido y cauteloso, no entrar en pánico. Debemos tener un temor razonable que nos permita tomar medidas de precaución y ser conscientes, acatar las medidas. Sabemos que habrá casos y que seguramente habrá complicaciones y muertes pero no podemos permitir que nos invada la angustia porque cuando nos toque atravesar esto, ese pánico ocasionará más daños que la misma enfermedad", cerró Cerchiai.