En el marco de la pandemia por coronavirus, las provincias de Catamarca, Jujuy, La Rioja, Misiones, Santiago del Estero y Salta, además del municipio bonaerense de Zárate, avanzaron con la decisión de establecer el uso del barbijo como obligatorio pese a que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó que sólo sea utilizado por personas infectadas, aquellas que presenten síntomas compatibles con la enfermedad y, por supuesto, por personal sanitario.
Mendoza adhiere a lo que indicó la OMS e insiste en que, por ahora, el uso del barbijo en la población general está descartado y enfatizó en que sólo deben utilizarlos profesionales de la sanidad y personas con síntomas mientras aguardan por los resultados de sus análisis que confirmen o descarten la presencia del Covid-19.
Rubén Cerchiai, reconocido médico epidemiólogo y director de Epidemiología de Mendoza, explicó los mecanismos de "protección" y detalló la eficacia de cada uno. Además, resaltó que en Mendoza aún no está recomendado el uso de barbijos en la población en general.
¿Barbijos sí o barbijos no?
En medio de una docena de programas televisivos que exponen cómo confeccionar un barbijo casero, Cerchiai, comenzó la charla con Sitio Andino explicando este método de protección.
"Con respecto al barbijo, hay tanta amplitud de opiniones que se está generando más confusiones que precisiones. Aquí, en Mendoza, con el Comité de Asesores e Infectólogos adherimos por el momento a la recomendación de la OMS y en parte a la del Ministerio de Salud de la Nación que prioriza la utilización de barbijos para el sector sanitario que está expuesto al mayor riesgo, sin ninguna duda. También, cuando hay una persona que tiene síntomas respiratorios, con fiebre, es decir, que se transforma en una persona que potencialmente podría estar infectada, esa persona sí debe colocarse barbijo hasta ser evaluado por el sistema sanitario", dijo.
Y siguió: "En resumen, deben usarlo sólo trabajadores de salud y pacientes sospechosos. Después hay algunas excepciones que se pueden considerar pero por el momento sólo ellos porque aún no hay circulación comunitaria demostrada. Con esto quiero decir que en la calle, la población en general no debería usar barbijo porque no lo consideramos necesario como sí mantener las medidas de distanciamiento social y el lavado de manos y desinfección de elementos y espacios".
"En estos momentos, usar permanentemente un barbijo en la calle, no ha demostrado ser de utilidad en nuestra provincia. Además, creer que un barbijo quirúrgico se puede reutilizar varias veces, es completamente erróneo. Una vez que se humecede por la respiración o secreciones, ya no brinda protección por lo que a las tres o cuatro horas debería ser reemplazado por otro. Lo cual en general, la gente no hace. Entonces, en esos casos, el barbijo, sobre todo ese que no es quirúrgico, da una falsa sensación de seguridad pero en realidad no da una protección verdadera".
Otras cosas a tener en cuenta sobre los barbijos
Según Cerchiai, otro aspecto que también ya está demostrado científicamente es que algunos materiales que la gente utiliza en barbijos caseros pueden obstruir en parte la respiración normal.
"Esto puede ser contraproducente porque genera una sobrecarga al aparato respiratorio y eso hace que, a su vez, cuando se retira quede cierto daño en el aparato respiratorio y lo hace más proclive a que si ingresa el virus, el perjuicio podría ser peor. Todo tiene un pro y un contra, por eso debe ser muy bien evaluado y no hacer recomendaciones con tan poco sustento o evidencia científica, debemos ser serios", apuntó el experto.
Los barbijos, para profesionales de la salud, ¿y el tapaboca?
"Si vamos a la evidencia científica, hay un trabajo realizado con distintos modelos de tapabocas caseros y no hay un aval científico de su seguridad porque depende del material que se utiliza, género y cantidad de capas. Es una medida que, en cierta forma, genera confianza en la persona que lo utiliza pero que no está demostrado que efectivamente sirva de protección. Por lo tanto, si vamos al punto de vista estrictamente científico, no sería una recomendación", expuso Cerchiai.
Y sumó: "Ahora si vamos a la apariencia o sensación de seguridad que tiene la población al usarlo, eso es otra cosa, es una apreciación individual pero desde lo científico, no hay un aval que diga que el tapaboca o barbijo casero es útil o efectivo. Usar bufandas, pasamontañas y gorros, están totalmente fuera de una recomendación científica, no está demostrado que sirvan tampoco".
Las máscaras, ¿son una opción?
"Podrían ser de utilidad pero es una barrera incompleta porque siempre quedan lugares por donde puede ingresar humedad. Además, tiene otra contraparte, si bien esa máscara puede servir como defensa para las secreciones como las gotas que una persona tira cuando habla, estornuda o tose, el virus queda en las superficies plásticas y eso requiere de uno o varios lavados al día para eliminarlo porque si queda en la superficie, y luego uno instintivamente toca los ojos, la nariz o la boca cuando se lo quita, el virus entra", explicó el epidemiólogo.
"Este virus puede permanecer un par de días en superficies plásticas, es bastante riesgoso si no se tienen los cuidados de higiene o limpieza de estos aparatos caseros y de protección. Puede servir como protección pero tiene que ir sumado a una serie de medidas de higiene y evitar que cuando uno se lo quita, tocar su superficie, es fundamental lavarlo varias veces y así como también las manos. Tenercla precaución de higienizar la pantalla, repito, muchas veces al día es lo más importante".
Entonces, ¿barbijos sí o barbijos no?
"Hay provincias o localidades donde se impone su uso y hasta con multas, lo cual considero negativo e inaplicable. Las recomendaciones, lamentablemente, cuando hay una situación de miedo rondando y hay que calmar a la gente, pueden ser más políticas que científicas. Nosotros podemos opinar desde el punto de vista técnico pero finalmente las decisiones las toman los gobernantes y si han tomado esa decisión, habrán tenido causa y justificación para hacerlo", señaló Cerchiai.
"En Mendoza, en este momento, no se ha dado esa recomendación. Si con el paso del tiempo, nos vemos en una situación epidemiológica diferente, a lo mejor tendremos que cambiar de conducta, pero en este momento seguimos siendo proclives a la recomendación de la OMS, es decir: barbijos quirúrgicos sólo para personal de la salud y casos sospechosos, la población, en general no debería usarlos, tampoco tapabocas, no hay aval científico que dicte hoy lo contrario", cerró Cerchiai.