¿ACV o brutal agresión?

Dudas por la muerte de Sebastián Moro, el periodista mendocino que falleció en Bolivia

"Si bien no hay precisiones sobre la cadena de eventos que llevó a Sebastián a un estado de coma del cual no se recuperó y falleció 6 días después, hay que situar esa muerte en el contexto de un golpe de estado y tener en cuenta dos temas: por un lado, el diagnóstico del ACV que fue isquémico. Eso fue primero que dijeron los médicos del hospital y, de algún modo, se ve incompleto frente a un montón de politraumatismos que presentaba el cuerpo de Sebastián como rasguños, moretones, un brazo hinchado y demás", comenzó a explicar Ragendorfer.

Y siguió: "La última vez que se lo vio fue el 9 de noviembre, horas antes de la caída de Evo Morales, cuando los grupos que responden a Camacho ya habían lanzado una suerte de cacería contra partidarios del MAS y contra funcionarios y periodistas".

"Sebastián había intentado ingresar a la redacción para cerrar el último numero que debía salir al día siguiente que finalmente no salió. Lo último que se sabe es que a las 21hs, habló con su familia a Mendoza mostrándose muy preocupado, al día siguiente fue encontrado en estado de inconsciencia", agregó "Patán".

Ragendorfer sumó que no se trató de una muerte natural y que las marcas en su cuerpo serán analizadas por peritos forenses allegados al abogado que representa en esta causa a la familia. "Llegaron a la certeza de que hubo una agresión. No se sabe dónde ni cuándo fue atacado, si fue en la calle o su vivienda. En su casa parecía estar todo en orden aunque faltaba un chaleco que lo identificaba como prensa rural, su grabadora de sonidos y su libreta de anotaciones. Si bien conservaba su teléfono, los audios que cambió con su jefe, fueron borrados. Sería antojadizo atribuir su muerte a un ACV. Sebastián Moro merece ser recordado por su vida y por haberla perdido en el ejercicio de su profesión", cerró el periodista.

A continuación, la entrevista completa a Ricardo Ragendorfer:


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