Una pareja quedó detenida en las últimas horas por cometer fraude a través de compras por internet con números y claves de tarjetas de crédito. Los sospechosos, de 21 y 23 años, son novios y cayeron mientras se encontraban realizando compras en un ciber de Las Heras. Fueron imputados y seguirán presos.
La causa fue investigada por la fiscal Gabriela Cháves, de Delitos Económicos. La pesquisa se inició hace varias semanas y los sabuesos obtuvieron resultados positivos en las últimas horas gracias a una medida que realizaron en un ciber ubicado en calle Aristóbulo del Valle de El Algarrobal.
En ese lugar detuvieron a un joven de 21 años y a su novia, dos años mayor. Fue personal de la División de Delitos Económicos de Investigaciones quienes los encontraron mientras realizaban compras por internet de manera ilegal. Un llamado los alertó que los acusados estaban en ese lugar.
Estos sospechosos, indicaron fuentes judiciales, tenían en su poder cinco hojas con "muchísimos" números de tarjetas de crédito que pertenecían a personas de todo el país. En ese mismo papel, y al lado de cada número de tarjeta, figuraba el nombre y apellido de la persona, su clave de seguridad y las respectivas fechas de vencimientos, requisitos que se piden cuando una persona quiere hacer una compra online.
Esta documentación fue secuestrada al igual que dos teléfonos celulares que tenía la pareja de "cyberladrones". También les confiscaron un auto Chevrolet Cruze, del cual se va a investigar su procedencia.
La investigación señala que los sospechosos recibieron a través de un email los números (cada hoja tenía unos 50 usuarios) de esas tarjetas con las cuales hacían compras o pagaban diferentes servicios.
Tras investigarlos, detectaron que los sospechosos compraron algunos electrodomésticos pero también pagaron varios servicios. Es decir, se pagaron parte de sus cuentas de luz, electricidad y hasta la de Directv, precisaron.
Pero no solamente abonaban sus cuotas, también, muchos conocidos, sabiendo que disponían de esas calves para realizar los pagos y estafar, les pedían que les cancelen cuotas de vehículos u otros bienes.
Por ese motivo, cuando las víctimas se daban cuenta que tenían servicios pagados, los cuales no les correspondían, realizaron las denuncias y allí comenzaron a investigar. "Las personas cuando revisaban los resúmenes de cuentas, saltaba que habían comprado o pagado bienes que no eran de ellos", contó una fuente judicial.
A raíz de este caso, ahora quieren saber cómo consiguieron o quién les mandó ese documento con esa información confidencial de cuentas bancarias y de las tarjetas. Ambos fueron imputados por defraudación.