Si bien la primera repetición se realizó de forma prolija, como en todo show imponente ocurrieron algunas perlitas que acá te contamos.
Si bien la primera repetición se realizó de forma prolija, como en todo show imponente ocurrieron algunas perlitas que acá te contamos.
Por primera vez, y tal como anunció el subsecretario de Transporte, Diego Palau, en los cerros se entregaron almohadones y frutas para los que quisieron disfrutar la Vendimia junto a la naturaleza.
Los minutos que demoró en comenzar el espectáculo se debieron a una queja de los bailarines, quienes no querían salir a escena con los instrumentos de Vicentico en el escenario.
La locutora Cristina Rodríguez quiso lucir como una reina más con un vestido azul furioso y se paseó por las tribunas tomando mate.
A pesar de que la mayoría de los espectadores acudió con heladeritas y comida, durante los minutos que tardó en aparecer Vicentico, varios de los concurrentes aprovecharon para comprarse choripanes y panchos.
El dúo cómico Los Modernos, que actuó sorpresivamente en dos oportunidades, brindó un show muy aplaudido por el público, aunque repitieron algunos fragmentos de sus monólogos.
Hubo varios inconvenientes de sonido, primero durante la presentación de Los Modernos y luego antes de la llegada de Venegas. Los abucheos del público fueron contundentes.
Vicentico se hizo esperar, era la 1 y el artista aún no aparecía. La ansiedad del público comenzó a incrementarse con el paso de los minutos y los silbidos se hacían cada vez más fuertes.
Los bailarines fueron los mayores privilegiados, ya que en el escenario les destinaron un sector para que pudieran disfrutar de los shows de Venegas y Vicentico.
No todos aguantaron hasta el final de la Fiesta, pasada la 1.30 eran varios quienes optaban por abandonar el Anfiteatro, justo cuando Vicentico llevaba solo un par de temas.

