La supuesta reunión que mantuvo el ministro de seguridad, Carlos Aranda, con el barrabrava xeneize, Rafael Di Zeo trajo repercusiones tanto a nivel local como nacional y los pedidos de informe sobre la situación no se hicieron esperar.
La supuesta reunión que mantuvo el ministro de seguridad, Carlos Aranda, con el barrabrava xeneize, Rafael Di Zeo trajo repercusiones tanto a nivel local como nacional y los pedidos de informe sobre la situación no se hicieron esperar.
Si bien en la oficina de Aranda aún no llegó oficialmente ninguna notificación -se estima que podría ocurrir la próxima semana- desde el entorno del ministro aseguraron que no habrá ningún problema en explicar qué ocurrió el pasado lunes al mediodía de un drugstore de la calle España de Ciudad.
Ayer, tanto demócratas como radicales se mostraron indignados frente a la noticia y calificaron al encuentro como vergonzoso.
Por su parte Aranda, con perfil bajo, evitó exponerse públicamente en los últimos días, y si bien esta tarde podría dar una conferencia de prensa para hablar sobre el operativo policial del superclásico del domingo, desde su entorno confirmaron que volverá a insistir con su versión de los hechos.
En la misma línea en la que ya se manifestó, el ministro volverá a sostener que se trató de un encuentro casual con el barrabrava, a pesar de que algunos testigos indicaron que ambos estaban sentados en una mesa del lugar.

