Una adolescente de 15 años se debate entre la vida y la muerte, luego de ser sometida a una operación estética en el abdomen, realizada en una clínica del porteño barrio de Flores.
Una adolescente de 15 años se debate entre la vida y la muerte, luego de ser sometida a una operación estética en el abdomen, realizada en una clínica del porteño barrio de Flores.
La intervención hecha sin ningún tipo de autorización de los padres le costó a la menor $30.000, dinero que se lo sustrajo a su madre, quien se negaba a esta cirugía.
Érika Carrasco Coats Lucas, mamá muy joven, quería borrar las estrías que le había dejado el embarazo. Como no encontró respuesta en la familia, le robó a su madre $30.000 y se dirigió al Centro Quirúrgico Neuquén, ubicado en la calle homónima, al 1449.

La decisión de mejorar su figura tuvo un pésimo final. A horas de terminar la operación, desde el citado centro asistencial llamaron a la progenitora de Érika y le dijeron que su hija había sufrido un problema.
Fernando, tío de la víctima comentó: Esto es una barbaridad, una locura que se genera en el mismo momento que una clínica le acepta dinero a una menor que se va a operar. En mi poder se encuentra un recibo de $9.000 y el otro de $21.000 está en la comisaría 50ª, donde se denunció lo sucedido.
De acuerdo con lo señalado por familiares de la joven, en un primer momento la chica quiso ser trasladada a un sanatorio de Capitán Sarmiento, pero la mamá se negó. Por estos horas y en coma farmacológico, Érika es asistida en el Hospital Álvarez.
Trascendió que el estado de la joven es reservado. Sufre un edema pulmonar agudo, producto de la anestesia. Precisamente otro familiar aseguró que desde la clínica intentaron "tapar lo sucedido con dinero. Fuente: Crónica

