La fiscal ecuatoriana María Coloma prepara nuevas diligencias dentro de la investigación que busca identificar a los asesinos de las turistas argentinas Marina Menegazzo y María José Coni, ocurrido en febrero pasado en Montañita.
Según el diario La Hora, de Ecuador, una de estas diligencias es la de receptar el testimonio de un amigo de las jóvenes que se comunicó con los familiares de la víctimas, luego de que estuvo con ambas días antes de que fueran asesinadas.

Las jóvenes fueron sepultadas en Mendoza la semana pasada. Sus familias siguen en la búsqueda de respuestas.
Esto mientras ayer se divulgó una declaración del detenido Mina Ponce, uno de los sospechosos del caso, quien declaró que detrás de los crímenes están cinco sujetos que estarían comandados por alias El Chamo, un extranjero de nacionalidad venezolana que ya fue señalado por su abogado defensor, Héctor Vanegas, en días pasados.
En el testimonio, el imputado dice que las jóvenes fueron asesinadas por estos sujetos y que cuando él llegó a la casa donde las tenían secuestradas, fue obligado a embalar los cuerpos en fundas plásticas para después abandonarlas en los sitios donde las halló la Policía. Además, sostuvo que alias El Chamo habría reconocido que se les pasó la mano. (DAB)
"Sé quiénes fueron los asesinos"
Esto dijo el lunes último, Alberto Mina Ponce, al declarar nuevamente por el asesinato de las jóvenes mendocinas.
Big Bang News reveló partes del testimonio del detenido y rápidamente la información dio vuelta al mundo. "Me contaron que querían viajar a Guayaquil y les ofrecí diez dólares para que vayan a Santa Elena, pero ellas me dijeron que tenían una tarjeta para sacar dinero", dijo Mina Ponce a la fiscal.
La versión de Mina Ponce comienza el 21 de febrero. A las chicas las conocí esa noche, estaban con Rojo (Aurelio Eduardo Rodríguez, 39, el otro imputado), en la discoteca de La Abogadita. Me contaron que querían viajar a Guayaquil y les ofrecí diez dólares para que vayan a Santa Elena, pero ellas me dijeron que tenían una tarjeta para sacar dinero, recuerda.

Esta tal vez es la última foto de Marina y Majo. Fueron captadas por casualidad.
Las chicas habían regresado el 11 de febrero a la ciudad. La noche en la que murieron tenían planeado regresar a Guayaquil.
Después del diálogo, el vigilador comunal asegura que el Rojo le pidió las llaves de su casa para llevar a las jóvenes argentinas. Les dije que fueran y les di la llave. Él se subió a un taxi con ellas y se fueron. Esto fue aproximadamente a las ocho de la noche, precisa.
El Rojo regresó un tiempo después a la discoteca y yo terminé de trabajar a las tres y media de la mañana. Cuando terminé mi guardia, cogí un taxi y me fui a mi casa. Al llegar, vi que la ventana y la puerta del patio estaban abiertas. Cuando las llamo, ellas no responden. Así que entré y, cuando lo hice, me golpearon en la cabeza y caí al piso, relata.
Una vez dentro de su casa, ubicada a 2.5 kilómetros del centro de Montañita, Mina Ponce denuncia que un hombre con tonada venezolana, a quien identifica como El Chamo, le lleva un arma a la sien y le dice: A ti te estábamos buscando.
"Estaban encapuchados y con guantes de doctores. Estaba en el piso y empezaron a tirar agua, ahí vi la sangre y al primer cadáver, detalla. Al ser consultado por qué las asesinaron, Mina Ponce dijo: Las mataron por faltonas (que no cumplieron con su palabra).

