ATE no se detiene y tras la manifestación con incidentes del último martes hoy redobló la apuesta con una nueva medida de fuerza. Un centenar de trabajadores nucleados en ese gremio realizaron un piquete en el Acceso Este, anunciaron más paros de actividades y dejaron en claro que el próximo miércoles le harán una despedida al gobernador Francisco Pérez. Las acciones gremiales son por los retrasos en los pagos, pero también por incumplimientos paritarios.
Promediando la mañana un nutrido grupo de empleados públicos, tanto del ámbito provincial como municipal y nacional, se reunieron en el hospital Notti para decidir medidas de fuerza ante el retraso en el pago de los salarios. Ahí, en una asamblea, prácticamente por unanimidad decidieron trasladar los reclamos al Acceso Este, arteria en la que cortaron dos de las 3 manos tanto de este a oeste como viceversa.
El piquete se extendió por más de dos horas y causó un importante caos vehicular. Muchos de los vehículos que pasaban por la zona, a paso de hombre, aplaudieron la medida con bocinazos y gritos. Sin embargo otro sector de la sociedad mendocina mostró su repudio al bloqueo de la ruta con insultos hacia los manifestantes.
Una vez en el corte Roberto Macho(foto abajo), secretario general de ATE, habló con Sitio Andino y dejó en claro que esta será la primera de una larga lista de medidas de fuerza que sólo serán desactivadas cuando se depositen los salarios. El sindicalista anunció así más paros y resaltó que el próximo miércoles despedirán a Francisco Pérez en su último día como gobernador de la provincia.
Este corte lo decidimos en asamblea de trabajadores y los trabajadores decidieron la protesta porque no han cobrado su salario. Hay aumentos de precios en supermercados y almacenes mientras la gente no tiene dinero ni para ir a trabajar, indicó Macho en pleno bloqueo del acceso Este.
En tanto, tras dejar claro que también protestan porque unos 1.300 trabajadores no han pasado a planta permanente pese a que así se había firmado en paritarias, Macho anunció para mañana un paro de la totalidad de la administración pública. Ni los hospitales ni el resto de las dependencias estatales funcionarán mañana, destacó.
Finalmente, y destacando que no tienen expectativas de cobrar sus salarios antes del fin de semana largo, Macho anunció que el próximo miércoles 9, día en que se realizará el traspaso de mando gubernamental, ATE dirá presente. Vamos a realizar un paro general y una marcha a Casa de Gobierno. Probablemente también hayan cortes de ruta y otras medidas, aseguró.
La protesta no fue sólo de ATE
Si bien la Asociación de Trabajadores Estatales fue el gremio mayoritario en la protesta, otros sectores de empleados públicos también participaron de la misma. Por ejemplo, empleados municipales de Guaymallén también aprovecharon para mostrar su reclamo por los atrasos en el depósito de los haberes y trabajadores del ministerio de Desarrollo Social de la Nación se quejaron porque hace años trabajan en negro.
En tanto, en otros lugares de la provincia también hubo reclamos por motivos similares: en Luján de Cuyo los municipales siguen reclamando porque, pese a las promesas, todavía no han cobrado su sueldo. En Casa de Gobierno fueron los empleados del ex Cose los que hicieron visible su protesta y en el microhospital de Puente de Hierro también se realizaron medidas de fuerza.
55.000 siguen esperando
Según los números que maneja ATE, de los más de 100.000 trabajadores estatales que tiene la provincia todavía hay 55.000 que no han percibido su salario. Se trata, prácticamente, del 50% del total de la masa humana con la que cuenta la provincia para el funcionamiento de las instituciones públicas.
Tras los incidentes, medidas de seguridad
El último martes, en un piquete de ATE de similares características pero en pleno centro mendocino, se generó una gresca entre manifestantes del gremio y un joven que cruzaba por ahí en su auto. Como consecuencia el muchacho terminó herido y 3 gremialistas corrieron con la misma suerte.
Por esta situación durante la media de hoy ATE, sector desde el que no realizaron autocrítica por la pelea y en su lugar culparon al gobierno y a los medios, colocó a sujetos con brazaletes naranjas y pecheras del mismo color en la primera línea del corte para resguardar la seguridad de protestantes, transeúntes y automovilistas.