Que Maná haya elegido Mendoza para abrir su gira Drama y Luz en la Argentina no es casualidad, la conexión que anoche mostró la banda mexicana con el público mendocino demostró que la relación que hay entre ambos es inquebrantable.
Que Maná haya elegido Mendoza para abrir su gira Drama y Luz en la Argentina no es casualidad, la conexión que anoche mostró la banda mexicana con el público mendocino demostró que la relación que hay entre ambos es inquebrantable.
Ante unas 8.000 personas que se acercaron al Estadio Malvinas Argentinas, la banda que lideran Fher vocalista- y Alex baterista- abrió a las 21.30 un espectáculo que se extendió casi dos horas y media y en el cual no faltaron los clásicos de siempre y lo nuevo de su último trabajo que le da nombre a la gira.
Con un gran escenario sobre el que se deplegó un telón que sirvió de pantalla para reflejar diversas imágenes, la banda demostró porque es la número uno de Latinoamérica.
Lluvia al corazón, de su último trabajo fue el tema que dio inicio al espectáculo que se extendió hasta la medianoche. Luego llegó el clásico Oye mi amor y De pie a cabeza.
Enfundado en pantalones negros, y remera y saco del mismo color, Fher abrió con un Buenas Noches Mendoza que despertó aún más al Malvinas Argentinas. El cantante interactúo con el público en todo momento y hasta llegó a brindar con un vino mendocino en pleno escenario.
Luego, vinieron temas como Manda una señal, El espejo y el emotivo recuerdo a la madre de Fher de la mano de la canción: Vuela libre Paloma. Sin embargo, la banda supo levantar a sus fans con Rayando el Sol, uno de sus clásicos hits que Fher acompañó con su armónica.
Después de Bendita tu luz, El verdadero amor perdona, Mariposa traicionera, Latinoamérica y Corazón Espinao, los mexicanos invitaron al escenario al músico mendocino, Felipe Staiti integrante de los Enanitos Verdes- quien los acompañó en el hit Me Vale.
Uno de los momentos más destacados del show lo hizo Alex, quien con un solo de batería que duró casi diez minutos arrancó el aplauso unánime del público que comprobó porque es uno de los mejores bateros del mundo. Tras esto, las luces se apagaron y cuando volvieron a encenderse -y para sorpresa de todos los presentes- la agrupación cambió de escenario y aparecieron en uno que fue montado en el medio del estadio, logrando, de esta manera, que todos los presentes pudieran verlos sin perderse ningún detalle. En ese momento, Maná realizó un repaso de sus hits, y de manera acústica: así se pudo escuchar el temazo "Vivir sin aire", el que consagró a los mexicanos en nuestro país.
Un párrafo aparte para el sonido, que fue impeclabe y estuvo a la altura de tamaño concierto. Cabe destacar que la banda montó para presentar su último disco un terrible escenario y 85 toneladas de equipos.
Con más de dos horas de concierto, Maná comenzó a despedirse con temas como Déjame entrar, Como te deseo y Clavado en un bar.
A los argentinos les doy las gracias por su pasión, son muy apasionados, que Dios los bendiga y les de mucha esperanza, dijo Fher enfundado en una bandera argentina antes de presentar al resto de la banda, entre ellos a Sergio Vallín guitarra- y Juan Calleros bajo-.
El Muelle de San Blas fue el tema que los mexicanos eligieron para despedirse del público mendocino que los ovacionó de pie con la esperanza que pronto vuelvan a pisar suelo mendocino para comprobar una vez más que el lazo entre Maná y Mendoza es inquiebrantable.


video