viernes 19 ago 2022
CONTRA LA XENOFOBIA

Merkel quiere prohibir un partido neonazi, tras una serie de asesinatos a inmigrantes

La Unión Cristianodemócrata, encabezada por la canciller alemana, presentó una moción para la ilegalización del Partido Nacional Democrático.

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Por Sección Internacionales 16 de noviembre de 2011 - 07:40

La canciller de Alemania, Angela Merkel, impulsa la prohibición del ultraderechista Partido Nacional Democrático (NPD), tras conocerse el fin de semana una serie asesinatos de inmigrantes cometidos por neonazis, hecho que generó una ola de críticas a las fuerzas de seguridad del país.

La cúpula de la conservadora Unión Cristianodemócrata (CDU), encabezada por Merkel, presentó ante el congreso del partido en la ciudad de Leipzig una moción destinada a reanimar el proceso de ilegalización del NPD iniciado en 2000 y que en su momento fue rechazado por el Tribunal Constitucional.

La canciller alemana calificó en la apertura del congreso de la CDU de "vergüenza para Alemania" la existencia de la célula neonazi, integrada por al menos dos hombres y una mujer, informó la agencia de noticias DPA.

El grupo neonazi, llamado Nacional Socialista Clandestina, era conocido para el servicio de inteligencia de la región de Turingia, pero su seguimiento no se profundizó porque las autoridades consideraron que no constituía un peligro.

Sin embargo, la organización saltó a las tapas de los diarios al conocerse este fin de semana que entre los años 2000 y 2007 mató al menos a nueve inmigrantes -ocho turcos y un griego- y a un agente de policía y asaltó varios bancos.

El descubrimiento llegó a raíz del suicidio de dos de sus miembros en Eisenach, en la ex Alemania oriental.

La policía halló luego las armas utilizadas en los asesinatos en una casa incendiada en la oriental Zwickau que habían utilizado los suicidados y una mujer que se entregó y quedó bajo custodia de las autoridades.

Tras la caída de la célula, las críticas contra los servicios secretos alemanes aumentan, ya que los neonazis operaron durante más de una década en varios lugares de Alemania sin que los agentes infiltrados en el entorno de la ultraderecha facilitasen informaciones para su detención.

El pasado nazi de Alemania hace de los grupos de extrema derecha un tema sensible, pero los expertos llevan tiempo advirtiendo del extremismo entre jóvenes desencantados de zonas al este del país, donde el desempleo es alto y las perspectivas de encontrar un trabajo son pobres.

El PND está considerado más radical que los partidos populistas y antiinmigración de Holanda, Bélgica, Austria o Suecia.

La "escandalosa situación" crea "más preguntas que respuestas", admitió la ministra de Justicia, Sabine Leutheusser-Schnarrenberger.

"Lo que realmente me preocupa es: ¿las redes de extrema derecha bien establecidas en Alemania son más de los que se pensaba hasta ahora?" En el ojo del huracán está la Oficina Federal de Protección a la Constitución (BfV), un órgano dependiente del Ministerio del Interior encargado de vigilar actividades terroristas y con múltiples infiltrados en sectores extremistas, incluyendo el neonazi.

Según reveló hoy el diario Frankfurter Allgemeine Zeitung, un agente encubierto de la BfV de Hessen estaba en el cibercafé donde los neonazis mataron a un inmigrante turco en abril de 2006. La policía lo identificó porque fue el único testigo que no se presentó a declarar.

El diario Bild aseguró por su parte que el mismo infiltrado estuvo cerca de la escena del crimen en otros cinco asesinatos y apunta otro dato alarmante: después de que el agente fuera suspendido en 2007 terminó la ola de crímenes.

El papel de los enlaces e infiltrados es de por sí polémico. Uno de ellos, Tino Brandt, fundó en 1998 el grupo extremista "Thüringer Heimatschutz", convirtiéndose en jefe de una organización que él mismo debía vigilar mientras recibía dinero del Estado. También a ese grupo pertenecía el trío de neonazis sospechoso por los diez asesinatos.

De los 81 millones de personas que viven en Alemania, al menos 3 millones son de origen turco. Muchas llegaron para cubrir el vacío de mano de obra de la Alemania Occidental después de la Segunda Guerra Mundial y ayudaron a crear el "milagro económico" de la potencia europea.

Fuente: 26noticias

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