La Iglesia opina

Franzini pidió un voto “sereno, lúcido y maduro” en las elecciones

El arzobispo habló sobre los comicios en el vía crucis del Viernes Santo. “La participación ciudadana no se reduce a las urnas”, añadió.

Por Leandro Abraham

El monseñor Carlos María Franzini, máximo exponente de la fe cristiana en Mendoza desde 2012, presidió el Vía Crucis realizado en el Calvario para simbolizar el acompañamiento a Cristo en su sufrimiento, tal como dicta la Iglesia Católica. Sin embargo, el arzobispo aprovechó también la oportunidad para hablar de política y realizó un llamado a la sociedad.

Así, pensando en el año electoral que se acerca, el monseñor pidió a los mendocinos realizar un voto “maduro” y resaltó que la participación ciudadano no debe reducirse sólo a las elecciones. También pidió a los dirigentes "tener olor a ovejas".

“La participación ciudadana no se reduce a las elecciones, pero se expresa de una manera muy importante en un voto serenamente pensando, lúcidamente discernido y maduramente asumido”, dijo Franzini finalizado el vía crucis en el Calvario.

“Exigimos, desde la fe, que se comprometan con el bienestar común. Por lo tanto, sin dudas que este acto eleccionario es para todos un verdadero compromiso de amor para con esta sociedad de la que formamos parte”, añadió el máximo exponente de la Iglesia Católica en Mendoza.

Por otro lado, si bien Franzini destacó que envió un documento en febrero a los candidatos y partidos políticos para pedir una elección pacífica y pensando en la gente, indicó que no ha tenido contacto con los aspirantes a la gobernación. “Hablo esporádicamente con los funcionarios, que algunos son candidatos”, aseveró.

Finalmente, el arzobispo de Mendoza utilizó una frase del Papa Francisco para pedir compromiso con la ciudadanía no sólo a los dirigentes católicos, sino también a los políticos. “Los pastores deben tener olor a ovejas”.

“Significa que los pastores y todos los que tenemos alguna responsabilidad dirigencial tiene que estar muy cerca de la gente. Lo dijo para los dirigentes eclesiales, pero vale para todos. Los dirigentes tienen que estar muy cerca de la gente para no perder de vista el sentido de nuestro servicio y las necesidades de aquellos para los que servimos”, finalizó Carlos María Franzini.

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