Sin acuerdo: el piquete de los vendedores ambulantes seguirá por tiempo indeterminado
A pesar del intento de negociar del fiscal especial, el corte de la intersección de las calles Alem y Salta permanecerá. Mirá los videos con los momentos de tensión y nerviosismo.
Luego de una mañana caótica con momentos de nerviosismo, tensión y hasta agresiones físicas, los vendedores callejeros desalojados del predio del Hospital Central por la Municipalidad de Capital continuarán con su protesta, y mantendrán el corte de la intersección de las calles Salta y Alem.
El conflicto comenzó durante las primeras horas del día, cuando las autoridades municipales junto con la policía provincial, sin previo aviso, levantaron la totalidad de los puestos de venta ubicados en los alrededores del nosocomio y realizaron un vallado hermético para que nadie se instale en el lugar ni en las veredas aledañas.
Muy grande fue la sorpresa y la indignación de los vendedores que, al llegar al lugar cerca de las 7, se encontraron con que todas sus herramientas de trabajo habían sido confiscadas y el lugar donde solían comerciar sus productos ahora estaba poblado por autoridades policiales.
En primer momento el clima en los manifestantes era tranquilo, esperaban la llegada de algún negociador o el ofrecimiento de trasladarse a otro predio para poder continuar con sus actividades, algo que había sido prometido antes de las elecciones por autoridades del municipio capitalino.
Sin embargo, luego la situación comenzó a levantar temperatura, ya que Carlos De Pascuele, director de Comercio de Capital, les aseguró que no había ninguna propuesta alternativa y que tendrían que dejar el lugar. Vayan a otros municipios, si ustedes son todos de Guaymallén y Las Heras, que se hagan cargo ellos de ustedes, les dijo a los manifestantes.
Ante esto, un importante grupo de vendedores comenzó a encadenarse a los árboles y las banderas de repudio a la medida no se hicieron esperar. No obstante, hasta este momento todo se desarrollaba sin mayores conflictos.
La gota chispa que encendió la llama llegó por parte de inspectores municipales que, ante la actitud de los vendedores de igualmente ofrecer su mercadería a los transeúntes, decidieron decomisarles los productos por la fuerza. Esta situación desató la ira de los vendedores, quienes insultaron y agredieron con furia a las autoridades y se dispusieron a cortar la calle Salta frente al Hospital.
Luego de marchar hacia la terminal de ómnibus y hacia el Oeste por calle Alem, los casi 100 vendedores presentes (entre ellos muchas mujeres con niños) comenzaron a quemar gomas y decidieron interrumpir totalmente el tránsito entre las calles Salta y Alem, produciendo así un caos vehicular por la gran cantidad de colectivos, autos y ambulancias que circulan por el lugar.
Durante cerca de 3 horas la situación estuvo planteada de la siguiente manera: los piqueteros permanecieron en el corte a la espera de un mensaje oficial donde se los invite a negociar y la policía se mantuvo bloqueando el ingreso al nosocomio, la vereda y la playa de estacionamiento, sin tomar medidas contra el piquete.
Sin embargo, cerca del mediodía y después de momentos de tensión protagonizados por los automovilistas que buscaban transitar libremente, se hicieron presentes en el lugar el ministro de seguridad Carlos Aranda y el fiscal de delitos complejos Daniel Carniello, quienes recibieron insultos y ofensas de los manifestantes por su negativa a brindarles una solución rápida.
Ante esto, las autoridades mantuvieron una reunión con un grupo de 5 manifestantes, a quienes les exigieron levantar el corte de calles y les pidieron que liberen el tránsito por lo menos por dos horas para negociar en otros términos, algo que no fue aceptado por los piqueteros.
Este fue el instante más caliente de la mañana, ya que la policía reaccionó y comenzó a detener a los manifestantes, algo que desató una catarata de piedras insultos y golpes que terminaron sorpresivamente cuando el ministro y el fiscal decidieron marcharse.
Finalmente y luego de pasados varios minutos, los la mayoría de los vendedores comenzaron a dispersarse, quedando sólo un grupo de no más de 20 en el corte de calle, quienes se sentaron en la calle y afirmaron que no se marcharán hasta recibir una respuesta. Al parecer, la problematica con los vendedores ambulantes del Hospital Central recien comienza.
Agresiones, insultos, protestas: mirá todos los videos con los momentos más tensos del conflicto.