La Central de Trabajadores Argentinos oficialista, que responde a nivel nacional a Hugo Yasky y está enfrentada al sector de Pablo Michelli, irá mañana a las urnas a poner en juego su representación sobre los trabajadores. La elección, tanto a nivel nacional como en Mendoza, está polarizada entre 2 listas.
A nivel nacional las elecciones de la CTA, que se desarrollarán mañana, lleva 3 listas en la búsqueda por quedarse por la conducción de la central obrera. La Lista 10, oficialista, lleva nuevamente a Hugo Yasky a la cabeza. La lista 3 lleva a Romina Del Pla y la lista 5 lleva a Maximiliano Sisneros.
La lista 10 es la más cercana al Gobierno Nacional y los que defienden el diálogo como forma de conseguir beneficios para los trabajadores. En tanto, la lista 3 está relacionada con el Partido Obrero y sectores de izquierda. La lista 5, que sólo está presente a nivel nacional y no en la provincia ni los municipios, también defiende un modelo de izquierda.
En Mendoza el oficialismo vuelve a confiar en Gustavo Correa para dirigir los hilos de la central obrera. Así, con la compañía de Martín Caín y Daniel Quinteros en la cúspide de la lista, la lista 10 (apoyada por el Sute como sindicato mayoritario) quiere seguir al frente de la CTA.
En cuanto a la oposición, la única lista que intentará arrebatarle el lugar al oficialismo es la 3, que lleva a Delia Bustos, oriunda de San Rafael, como candidata a secretaria general de la central obrera.
En cuanto a los municipios, en 17 de las 18 comunas mendocinas la lista 10 es la única que se presenta y seguirá al frente del sindicato. Las Heras es el único lugar donde la lista 3 se anima e intentará arrebatar la conducción del partido.
Los comicios sindicales arrancarán a las 9 de la mañana y finalizarán a las 17. En total son 38.400 los trabajadores habilitaros para sufragar en todo Mendoza y se prevé que a partir de las 21 se tenga información certera sobre quién ganó.
La relación de la CTA de los Trabajadores y la CTA Unidad de los Trabajadores.
Es sabido que la CTA está dividida tanto a nivel nacional como en las provincias hace varios años. Sucede que desde 2010, cuando las elecciones no dejaron a un ganador claro y el conflicto se judicializó, las partes no pueden verse.
Sin embargo, luego de muchas disputas personales, mediáticas y legales, el divorcio entre las 2 CTA se confirmó definitivamente y la catarata de impugnaciones, amparos y demandas ya no ocurren.
Así, mientras en otras oportunidades desde la CTA que no hacía elecciones salían a la carga contra la otra, ahora la CTA Unidad de los Trabajadores se mantiene apartada de la disputa. Es que en el ministerio de Trabajo ya se firmó la separación de las centrales obreras y ahora, como si nunca hubiesen caminado de la mano, las partes avanzan en paralelo.