El proyecto de ley de Educación está prácticamente listo para votarse en la Legislatura, tras 7 años de intenso debate. Sin embargo, todavía hay sectores que se oponen a la iniciativa y buscan ponerle palos en las ruedas. Se trata de partidos de izquierda y sindicatos de docentes, que acusan al texto de neoliberal y privatizador.
Así, a días de que la Comisión Bicameral de Educación lleve adelante su última reunión en los colegios antes de mandar el texto al recinto para ser votado, desde los sectores contrarios realizaron una conferencia de prensa donde pusieron el grito en el cielo y llamaron a docentes y alumnos a resistir contra el proyecto oficial, acordado por el PJ y la UCR.
Tenemos muchos motivos para oponernos a la ley de Educación que se pretende aprobar, por eso no queremos cambios en artículos, queremos modificar todo el texto, aseguró el diputado Martín Dalmau a SITIO ANDINO en la Legislatura
Entre los muchos motivos por los que los sindicatos ATE, CTA (un sector) y los partidos políticos del Frente de Izquierda rechazan la norma se encuentran los siguientes: la creación de un observatorio docente, el presupuesto fijo sin detallar la infraestructura educativa, las parrillas curriculares y el financiamiento privado de la Educación.
El observatorio docente, que se crearía por la ley, es uno de los puntos más discutidos desde la izquierda y los gremios. Es que ellos entienden que este observatorio tendría el objetivo de controlar la tarea de los docentes y generar un ranking de las mejores y peores escuelas, sin tener en cuenta las situaciones de cada una.
En Chile, por ejemplo, existe un observatorio cuyo fin es decidir en qué escuelas se enseña mejor y a esos docentes se les paga un bono salarial. Entonces todos los docentes quieren trabajar ahí y nadie quiere ir a colegios que por diferente situaciones, como marginalidad o distancia, los alumnos asisten menos, es el fundamento que brindan desde la izquierda para oponrse.
En cuanto al presupuesto, que la ley prevé el 6% y el Sute pretende el 8% para la Educación, desde estos sectores exigen que no se fije un monto, sino que se asista a cada colegio en los gastos e inversiones necesarias. No queremos un número, queremos que inviertan donde hay que invertir. Si una escuela tiene un cable pelado cruzando el patio de nada sirve un mayor presupuesto, aseveró Dalmau.
Con respecto a las parrillas, desde el Frente de Izquierda denuncian que el Gobierno quiere dar de baja algunas materias y eso significaría la pérdida de puestos de trabajo.
Por otro lado, el texto que se está estudiando para su aprobación permite aportes privados a la educación pública y que algunos colegios generen fondos propios para financiarse. Primero los privados nunca hacen nada gratis, siempre van a pedir algo a cambio. El Estado tiene que ser el único financista de la Educación. Por otro lado, no nos parece que los alumnos tengan que preocuparse por generar fondos para la escuela, tienen que preocuparse por aprender, añadieron.
En resumen, desde el FIT y los sindicatos creen que este proyecto tiene muchos puntos que tienden a privatizar la Educación y hacen acordar a la ley federal de Educación de los años 90. Por esto, participarán de las jornadas participativas organizadas por la Legislatura para mostrar su rechazo a la modificación de la norma.