A mí lo único que me importa es la fachada y la armonía familiar, dice una genial María Rosa Fugazot en el rol de Bernarda Alba a minutos de que el drama de esa casa enlutada de mujeres - y que dirige como un matriarcado - detone como una bomba.
A mí lo único que me importa es la fachada y la armonía familiar, dice una genial María Rosa Fugazot en el rol de Bernarda Alba a minutos de que el drama de esa casa enlutada de mujeres - y que dirige como un matriarcado - detone como una bomba.
El escenario está despojado, así como la época en la que trascurren los hechos. José María Muscari toma la obra maestra de Federico García Lorca y la desnuda de tiempo para dejar que el texto del escritor español brille sin distracciones. Una adaptación cruda y al mismo tiempo bella, del director que ha logrado que uno de los clásicos de la dramaturgia universal salga del culto y se convierta en un suceso nacional de convocatoria.

Luego de dos exitosas temporadas en Buenos Aires y una en Mar del Plata, La Casa de Bernarda Alba emprendió una gira por el interior del país y presentó este sábado en el Teatro Plaza, la segunda de sus tres funciones pactadas en la provincia. El debut local se produjo el jueves pasado en San Rafael y se espera que este domingo la sala de Godoy Cruz vuelva a llenarse como ocurrió ayer.
Que la pieza es una joya apasionante del teatro, de eso no caben dudas. La atracción resulta inmediata a la historia de la mujer déspota que acaba de enviudar por segunda vez y que tiene a su cargo a cinco mujeres solteronas, más dos criadas y una abuela loca. Todas viviendo sus miserias humanas de puertas adentro. Las apariencias, la tiranía del deber ser, la posición social, la soledad, la vida cómoda y sin razón y la necesidad imperiosa del amor de un hombre para salvarse, son algunos de los tópicos que sobrevuelan la impecable creación de Lorca.

Además del despojo mencionado anteriormente, otro de los aciertos del hombre que además comparte cartel con Nazarena Vélez en Los locos Grimaldis y dirige El Secreto de la Vida, es que versiona La Casa de Bernarda Alba con un gran respeto por el texto original. Las licencias que se toma son muy cuidadas y responden sobre todo potenciar a los personajes con diálogos modernos. Además la pieza posee un humor muy sutil que se disfruta y que rompe con la densidad del drama.

Otra de las razones que ha provocado que la obra sea vista por cientos de personas, es la elección de un elenco de primeras actrices. La mayoría conocidas por el público a través de su trabajos en televisión o en cine, pero también, portadoras de un probado oficio dentro de la actuación. De esta manera, absolutamente todas se destacan con el papel que les toca interpretar.
Con dos cambios que se realizaron para la gira nacional, la obra la componen: Andrea Bonelli, Valentina Bassi, Andrea Frigerio, Mariana Prommel, Mimí Ardú, Lucrecia Blanco, Florencia Torrente y Fugazot en el papel de Bernarda Alba. En el conjunto, quien provoca una sorpresa en el público es la hija de Araceli González que se luce por su interpretación de Adela, la hija menor de la malvada Bernarda. Una Bernarda que Muscari también se atreve a humanizar con su adaptación y que la destacada actriz plasma con gran carácter. Bonelli, también le imprime lo suyo al personaje de Poncia, la criada, con una presencia central fuerte.
La puesta que dura casi dos horas, recibió aplausos de pie, por parte del público mendocino. Fue la posibilidad de ver en la provincia una muestra de lo que el mediático y catalogado por muchos como el transgresor director teatral de la escena porteña, viene realizando en su carrera. En este caso, osado por atreverse a versionar a Lorca y salir dignísimo en el intento. Osado por la elección de la diversidad de actrices y por hacer que un clásico se convierta en una de las obras nacionales en cartel más aclamadas en la actualidad.

Es cierto que Mendoza se quedó sin la posibilidad de ver en escena a Bernarda interpretada por la gran Norma Pons. Sin embargo, es posible percibir que algo de su magia perdura en el escenario y en el despliegue que hace de su papel la actriz María Rosa Fugazot.
La casa de Bernarda Alba repite función este domingo a las 20.30 en el Teatro Plaza. Las entradas tienen un costo de 200, 220 y 250 pesos, según su ubicación. Se puede adquirir anticipadamente en boletería.
