La Izquierda quiere que Boudou se tome licencia hasta que termine el proceso judicial
El diputado nacional Nicolás Del Caño dijo que el vicepresidente debería "al menos" alejarse de sus funciones hasta que se resuelva su situación. "Es la expresión de la corrupción", dijo el legislador del Frente de la Izquierda. Cargó contra la oposición y los jueces.
Luego de que este viernes se conociera el procesamiento del vicepresidente Amado Boudou por la causa en la que se lo investiga por la presunta participación en la compra de la calcográfica Ciccone mientras era ministro de Economía; desde los distintos sectores opositores salieron a marcar su posición.
Mientras algunos exigen que renuncie, otros sugieren llevarlo a juicio político, la Izquierda pidió que "al menos, se tome licencia". Quien expresó esa postura fue el diputado nacional por Mendoza, Nicolás Del Caño, quien tuvo duros conceptos hacia Boudou y al Gobierno Nacional, pero también incluyó en esas críticas a la oposición y a los jueces.
En diálogo con SITIO ANDINO, el mendocino señaló que para el Frente de Izquierda "Boudou tendría que tomarse licencia mientras dure el proceso judicial". Según el legislador nacional esa decisión contribuiría a que "se lo juzgue como a cualquier otro ciudadano" y explicó que el hecho de que sea vicepresidente "da lugar a presiones".
Pero las críticas de Del Caño fueron más profundas: "Lo de él es una expresión de la corrupción, el enriquecimiento ilícito de los funcionarios y de la impunidad", señaló.
En tanto, aseguró que dirigentes de otros sectores también cometieron actos de corrupción: "No se nos escapa que algunos opositores hablen de que es corrupto cuando formaron partes de los gobiernos de Menem o De la Rúa", dijo y disparó: "Es inherente a este régimen político".
Y en la embestida también cayeron los jueces: "No tenemos confianza en ellos. Claramente responden a intereses políticos de uno u otro lado. Por eso pedimos el voto directo del pueblo para elegirlos", dijo.
La causa de Boudou
El vicepresidente es investigado por la compra de Ciccone Calcográfica, mientras Boudou era Ministro de Economía, a través de la sociedad The Old Fund y de Alejandro Vandenbroele, con el fin de contratar con el Estado Nacional la impresión de billetes y documentación oficial.
Boudou, aprovechando su condición de funcionario público, y Nuñez Carmona (titular de Old Fund), habrían acordado con Nicolás y Héctor Ciccone, y Guillermo Reinwick (yerno de Héctor) la cesión del 70% de la empresa "Ciccone Calcográfica" a cambio de la realización de los actos necesarios para que la firma pudiera volver a operar y contratar con la Administración Pública.
Por esto, se lo imputa por el delito de "cohecho y por negociaciones incompatibles con la función pública".