Standard & Poors cree que España se desliza hacia otra recesión y le bajó la nota de "AA" a "AA-", con lo que deja al país al nivel de China, Arabia Saudí o Taiwán.
Standard & Poors cree que España se desliza hacia otra recesión y le bajó la nota de "AA" a "AA-", con lo que deja al país al nivel de China, Arabia Saudí o Taiwán. La semana pasada la neoyorquina Fitch le había rebajado la calificación de la deuda.
"Pese a las señales de resistencia en los resultados económicos durante 2011, vemos riesgos más altos para las perspectivas de crecimiento de España debido al alto desempleo, las condiciones financieras más ajustadas, y el nivel aún elevado de deuda privada, aparte del probable parón de los principales socios comerciales de España", dijo S&P en un comunicado, que reproduce esta mañana el diario El Mundo de España en su edición on line.
La calificadora subraya que "la incompleta" reforma del mercado laboral e insiste en que el sistema financiero español seguirá siendo un problema mientras no haya una limpieza de los "activos problemáticos" en poder de las entidades, en referencia a los hipotecarios.
La agencia es, además, pesimista sobre los próximos meses y alerta de posibles rebajas en su calificación, lo que aumentará las dificultades del Estado español para colocar sus bonos.
"Podemos bajar los ratings otra vez si, de acuerdo con nuestro escenario más negativo, la economía se contrae en 2012, la posición fiscal se desvía significativamente de los objetivos presupuestarios del Gobierno o si se retrasan las nuevas reformas del mercado laboral y otras reformas creadoras de crecimiento", advierte la agencia, que estima que el PIB crecerá un 0,8% este año, la mitad de lo que calculaba en febrero.
La decisión provocó una caída inmediata del euro en los únicos mercados abiertos en la madrugada, es decir los asiáticos, aunque la Bolsa española apenas notó la baja de calificación.