Un testigo aseguró que al hombre asesinado lo estaban esperando
Trabajadores de la seccional 4ta de Vialidad sintieron un disparo y vieron al hombre en el piso. Aseguran que era común ver gente con dinero ingresando al galpón ubicado en 3 de Febrero al 2399 lugar donde mataron al comerciante.
La sorpresa llegó a los vecinos de la calle 3 de Febrero de Las Heras cuando escucharon un disparo de arma de fuego en la calle y, al salir de sus casas, observaron a un hombre tendido en la vereda.
Cerca de las 9:30 escuchamos un ruido fuerte que nos pareció extraño y cuando salimos vimos al hombre en el piso con una herida en la cabeza, afirmó uno de los capataces de la oficina de vialidad provincial ubicada exactamente enfrente del lugar del hecho.
Desde que escuchamos el disparo y salimos no pasó ni 30 segundos y los asesinos ya no estaban, nos llama muchísimo la atención que esto pase a esta hora de la mañana, comentó uno de los trabajadores de Vialidad.
El hecho sucedió frente a un galpón al que los vecinos califican de misterioso ya que ni los habitantes de las casas lindantes sabían que tipo de actividad se desarrollaba en ese lugar.
Siempre entran y salen camiones cargados con escombros, pero no sabemos que pasa ahí dentro ni conocemos a ningún empleado del lugar, vivo acá hace 15 años y jamás supe que había ahí, afirmó Olga Martínez, vecina inmediata del galpón.
Sin embargo, SITIO ANDINO logró encontrar un hombre que trabaja en el lugar y había concurrido al lugar para interiorizarse sobre lo que había pasado.
El hombre que mataron es el hermano del dueño, yo no sé ni el nombre de ellos, pero no son de acá. Todos los viernes el venía con maletines con dinero por eso estoy seguro que lo estaban esperando, afirmó el trabajador.
Esto es una empresa que compra y vende metales usados, igualmente yo trabajo acá hace sólo dos meses asique no puedo dar más precisiones, finalizó el hombre que prefirió mantener su identidad en secreto.
Por esta situación, los investigadores están seguros de que el asalto no fue realizado al azar y los delincuentes podrían haber conocido a la víctima.