El Ministerio de Planificación Federal dispondría un reducción de hasta el 70 por ciento del nivel de subsidios que destina el Estado para mantener congeladas las tarifas de energía eléctrica, sobre todo en Capital Federal y el Gran Buenos Aires.
El Ministerio de Planificación Federal dispondría un reducción de hasta el 70 por ciento del nivel de subsidios que destina el Estado para mantener congeladas las tarifas de energía eléctrica, sobre todo en Capital Federal y el Gran Buenos Aires.
La reducción de los subsidios se llevaría a cabo en un plazo de entre cuatro y cinco años, según estimaron en la cartera que conduce Julio De Vido.
El precio máximo de la generación eléctrica tiene un tope de 120 pesos por megawatt desde 2004, y en el sector aseguran que por lo menos debería ser de 400 pesos para cubrir los costos, según publicó el diario El Cronista.
Con la reducción de los subsidios estatales, en los despachos oficiales se estudiaría un aumento paulatino de las tarifas residenciales, que no impacte en los sectores de menores recursos y distinto al que se intentó aplicar en 2009.
Ese año, a raíz del impacto que tuvo en el país la crisis financiera internacional de 2008, el Poder Ejecutivo intentó aplicar un incremento tarifario para disminuir el gasto público.
Pero ese ajuste no pudo ser: fue frenado por diversos recursos ante la Justicia de asociaciones de usuarios.
Ahora, de acuerdo con información extraoficial, la Casa Rosada pretendería dar fortaleza a los superávits primario y financiero, golpeados por los subsidios que reciben distintos sectores, como el de la energía eléctrica.
Según trascendió, el secretario de Energía, Daniel Cameron, mantuvo reuniones con directivos de distribuidoras (como Edenor y Edesur) para definir qué consumidores quedarán exceptuados del futuro ajuste.
