Comprarse un auto sin autorización del gobierno en Cuba desde este viernes es posible. Pero este sueño está al alcance de pocos bolsillos.
Comprarse un auto sin autorización del gobierno en Cuba desde este viernes es posible. Pero este sueño está al alcance de pocos bolsillos.

Desde la Revolución que catapultó a Fidel Castro al poder en 1959, los cubanos debían conseguir un permiso del gobierno para comprar vehículos nuevos, un privilegio otorgado principalmente a los altos funcionarios, los mejores atletas y los artistas.
"El privilegio fue concedido a unos pocos elegidos y, a menudo, negociado en el mercado negro por grandes sumas de dinero en efectivo", comenta Sarah Rainsford, corresponsal de la BBC en La Habana.
Con la llegada del hermano de Fidel, Raúl Castro, al poder, el gobierno comenzó a realizar una serie de reformas para eliminar restricciones impopulares.
En 2011, se autorizó la compraventa de automóviles usados entre cubanos, pero esa primera apertura no eliminó el requisito de la firma del vicepresidente, prohibía comprar autos nuevos y limitaba el número de vehículos de un extranjero residente a dos durante toda su estancia en el país.
La disposición que entra en vigor este viernes elimina esas restricciones.
Sin embargo, muchos creen que sólo una minoría de los cubanos podrá beneficiarse con la medida.
Fuente: BBC Mundo


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