Tras las elecciones en Taiwán, crece la tensión con China
El soberanista William Lai ganó las elecciones en Taiwán mientras que China reiteró su advertencia acerca de cualquier iniciativa a favor de la independencia.
William Lai, el presidente electo de Taiwán.
Taiwán llamó a China a "enfrentar la realidad" después de que el candidato soberanista William Lai (Lai Ching-te) ganara las elecciones, un desafío a Beijing, que reiteró su advertencia de que cualquier iniciativa a favor de la independencia será "duramente castigada".
"El Ministerio de Relaciones Exteriores llama a las autoridades de Beijing a respetar los resultados electorales, enfrentar la realidad y desistir de reprimir a Taiwán para permitir que las interacciones positivas vuelvan al buen camino", indicaron las autoridades de Taipéi en un comunicado.
Lai, del Partido Progresista Democrático (PPD), ganó las elecciones presidenciales con la promesa de defender Taiwán de las "intimidaciones" de China, que reafirmó su intención de reincorporar la isla a su territorio.
El candidato, actual vicepresidente de Tsai Ing-wen, en el poder desde 2016, obtuvo el 40,1% de los votos, según la Comisión Electoral Central. De esta manera, el PPD consiguió así su tercer mandato consecutivo.
Taiwán eligió a su nuevo presidente y reafirma su deseo de desmarcarse de China
China, la gran potencia asiática y segunda economía mundial, considera Taiwán como parte de su territorio e insiste en su intención de "reunificar" el país, por la fuerza si fuera necesario.
"Estamos decididos a proteger Taiwán de las intimidaciones y amenazas continuadas de China", dijo Lai en su discurso tras la victoria.
Su principal adversario, Hou Yu-ih, del Kuomintang (KMT), que defiende un acercamiento con Beijing, admitió su derrota y afirmó que respeta "la decisión final del pueblo taiwanés".
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China, que antes de las elecciones describió a Lai como un peligroso "separatista", afirmó tras el anuncio de los resultados que la votación "no obstaculizará la inevitable tendencia a la reunificación" del país.
"Taiwán nunca fue un país. No lo fue en el pasado y ciertamente no lo será en el futuro", insistió hoy el ministro chino de Relaciones Exteriores, Wang Yi, en una rueda de prensa en El Cairo.
En ese sentido, cualquier iniciativa a favor de la independencia "será duramente castigada tanto por la historia como por la ley", sentenció.
El Ejército chino prometió el viernes "aplastar" cualquier intento de "independencia" de Taiwán, situada a 180 kilómetros del continente.
Taiwán y China continental están separados de hecho desde 1949, cuando las tropas comunistas de Mao Zedong derrotaron a las fuerzas nacionalistas, que se refugiaron en la isla e impusieron una autocracia que en la década de 1990 se convirtió en una democracia.
Estas elecciones fueron seguidas de cerca tanto por China como por Estados Unidos, principal aliado militar de Taiwán, ya que las dos potencias compiten por ampliar su influencia en esta región estratégica del planeta.
En este sentido, una delegación estadounidense no oficial enviada por la administración del presidente Joe Biden llegará a Taipéi hoy.
El jefe de la diplomacia estadounidense, Antony Blinken, felicitó a Lai y a Taiwán por su "sólido sistema democrático".
Pero el presidente estadounidense, Joe Biden, reiteró la postura tradicional de Washington y afirmó: "No apoyamos la independencia".
Pese a ello China "deploró fuertemente" este domingo las felicitaciones de Estados Unidos, que "envía una señal gravemente equivocada a las fuerzas separatistas" de Taiwán'".
Estados Unidos apoya a Taiwán, pero mantiene relaciones diplomáticas plenas con China, que exige romper con Taipéi a los países con los que entabla relaciones.
Lai, de 64 años, prometió durante la campaña continuar la senda de la presidenta Tsai Ing-wen, que gobernó dos mandatos (2016-2024) marcados por la creciente presión diplomática, económica y militar de Beijing.