La tripulación de la misión Artemis II marcó un nuevo capítulo en la exploración espacial al capturar una impactante serie de fotografías durante su sobrevuelo por la cara oculta de la Luna.
Los astronautas de la misión rodearon la Luna y atravesaron su cara oscura, cuyo paisaje es radicalmente diferente al que vemos desde la Tierra.
La tripulación de la misión Artemis II marcó un nuevo capítulo en la exploración espacial al capturar una impactante serie de fotografías durante su sobrevuelo por la cara oculta de la Luna.
Entre los registros destaca una "puesta de Tierra" obtenida este lunes 6 de abril, una imagen que evoca a la histórica fotografía "Earthrise" (Amanecer de la Tierra) tomada hace 58 años por el astronauta Bill Anders durante la misión Apolo 8.
La imagen principal, registrada a través de las ventanillas de la cápsula, muestra a una Tierra de azul tenue y nubes brillantes ocultándose tras el horizonte lunar craterizado.
En el primer plano de la fotografía se aprecia con nitidez el cráter Ohm, una formación compleja que exhibe bordes escalonados y picos centrales, originados por el impacto y la posterior solidificación del material lunar licuado.
En la jornada del lunes 6 de abril, Artemis II completó el sobrevuelo lunar y rompió el récord de mayor distancia alcanzada por seres humanos respecto a la Tierra, superando la marca conseguida por la misión Apolo 13. Hacia la noche, los cuatro viajeros espaciales rodearon el satélite y atravesaron la cara oculta de la Luna.
Durante esa visita, quedaron totalmente aislados. Fueron 40 minutos en los que, tal como estaba programado, no tuvieron comunicación con el centro de control debido a que la Luna bloqueaba la señal con la red terrestre.
Luego de la histórica visita al lado oscuro de nuestro satélite, Victor Glover, uno de los integrantes de la misión, describió a esa región como “un muro totalmente negro”. El piloto añadió: “Es muy interesante para ver”.
Según las descripciones de los tripulantes de Orion, y en línea con las observaciones previamente realizadas por satélites y dispositivos no tripulados, sabemos que la cara oscura de la Luna es un terreno rugoso colmado de cráteres, carente de las grandes planicies formadas con lava del lado visible.

