Regreso esperado

Victoria Di Raimondo: escribir el presente del tango

Victoria Di Raimondo vuelve a Mendoza para compartir escenario con Araca Aires Urbanos. Aquí, una entrevista con una de las imprescindibles del tango actual.

Por Eugenia Cano

Hace tiempo que Victoria Di Raimondo está trabajando en las letras de un disco con canciones que avivan la memoria de la Mendoza donde creció y que la vio convertirse en cantante. Lo va a llamar “El incendio atrás” y lo va a grabar con músicos de acá porque “tiene que ser así”, dice. Victoria Di Raimondo también ha estado componiendo canciones para otro disco que recoge las impresiones de esa Buenos Aires que un día la vio desembarcar para apropiársela como hija natural. A ese material piensa llamarlo “El fuego en todas partes” y lo va a grabar con músicos de allá porque “tiene que ser así”, dice.

Pasado y presente atravesados por una misma llama: el tango.

A Victoria Di Raimondo el tango siempre la ha buscado y encontrado como destino inevitable. En Mendoza cuando corrió a un lado el rock de su tiempo para emprender esa disruptiva y hermosa aventura llamada aún hoy Altertango (de la que ya no es parte); y desde hace algunos años en la ciudad de Gardel, Pugliese, Edmundo Rivero y de tantos otros, y que la tiene -como cantante y letrista- integrando un movimiento de músicos que viene renovando el género con un nuevo cancionero. Como un designio de la música, el epicentro del tango no podía perderse su voz épica y dramática surgida en la montaña. Lógico.

En medio de un presente como solista donde colabora con varios proyectos, este sábado Victoria Di Raimondo vuelve a pisar un escenario de la provincia. Lo hará este sábado junto a la formación Araca Aires Urbanos, que con renovación de integrantes, también viene haciendo su aporte a la música ciudadana de hoy. “ Dos proyectos que se hermanan en el influjo conceptual del tango como punto de partida para engendrar en libertad un tipo de música urbana”, apunta la reseña de la fecha que también contará con la presencia de Pato Ibire como artista invitado.

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Victoria Di Raimondo. Cantante y letrista del nuevo tango.

Victoria Di Raimondo. Cantante y letrista del nuevo tango.

Antes de este encuentro que tendrá lugar en el Teatro Quintanilla, la también profesora de letras, habla en esta entrevista sobre su exilio tanguero voluntario, su militancia por las nuevas composiciones y la seguridad de estar transitando un camino colectivo sobre un género musical en permanente evolución.

-Volvés a cantar en Mendoza y junto a uno de los proyectos musicales del nuevo tango surgidos en la provincia, que también ha ido evolucionando en el tiempo como tu propia historia con la música ciudadana. ¿Qué sentimientos te produce este encuentro?

-Volver a cantar en Mendoza es siempre una alegría enorme, me gustaría que pudiera darse más seguido. Esta ocasión va a ser muy especial, porque Araca me ha invitado con mucho cariño. Y, además, se trata de un convite que genuinamente tiene que ver con el hecho de compartir la militancia por las nuevas composiciones. Me alegra mucho que en Mendoza haya músicos y cantores con la firme convicción de defender este nuevo cancionero que se ha ido gestando en los últimos veinte años y que se encuentra hoy en un gran momento debido al enorme empuje que traen las nuevas generaciones. Dicho esto, estoy muy feliz y muy agradecida con Araca y también muy feliz porque voy a cantar algunas canciones junto al querido Pato Ibire.

Me alegra mucho que en Mendoza haya músicos y cantores con la firme convicción de defender este nuevo cancionero que se ha ido gestando en los últimos veinte años y que se encuentra hoy en un gran momento debido al enorme empuje que traen las nuevas generaciones. Me alegra mucho que en Mendoza haya músicos y cantores con la firme convicción de defender este nuevo cancionero que se ha ido gestando en los últimos veinte años y que se encuentra hoy en un gran momento debido al enorme empuje que traen las nuevas generaciones.

-Si uno mira la escena del nuevo tango que existe en Mendoza es imposible no marcarte como referencia. Como una de las precursoras de un movimiento que acá también podía darse y generar su propia identidad. ¿Pensás que todo el camino recorrido en ese sentido valió la pena?

-No dudaría un minuto en decirte que todo el camino recorrido ha valido la pena y mucho. Una de las cosas que más felicidad me da de este presente del tango es la enorme cantidad de músicos, poetas y cantores jóvenes que se han involucrado de lleno con el género, eso quiere decir, por lo menos, que mi generación pudo tender un puente entre esta música maravillosa y las nuevas generaciones. En lo personal, si algo de lo que he hecho le ha servido a alguien para embarcarse en este camino de ida que es el tango, ¡me doy por hecha!

-¿Sentís que hay una identidad teñida por el territorio cuando cantás o escribís tus tangos?

-Cuando escribo absolutamente sí. Cuando llegué a vivir a Buenos Aires hace ya unos cuantos años, fue tan fuerte el impacto que me produjo esta ciudad que casi todas las canciones que hice estaban de algún modo marcadas por el intento de habitar este espacio tan hermoso y tan crudo a la vez. Con crudo me refiero a que las grandes ciudades son un territorio de gran complejidad, y cuando no estás acostumbrado, todo ese vértigo y esa alienación tan propios de las grandes megalópolis pueden ser una piña. En mi caso, pude procesar esas contradicciones a través de la escritura. Y con respecto al canto, no, porque cantar es algo que hago desde muy pequeña y entonces es para mí un acto muy habitual, no sé cómo decirlo, algo que tengo muy interiorizado.

Sin Después

-Hay un disco gestándose sobre canciones que tienen que ver con Mendoza, ¿no? ¿Qué podés contar sobre “El incendio atrás”?

-Sí, de un tiempo a esta parte escribí una serie de canciones que hablan de mi vieja, de mi casa, de la cuarta, de la infancia, de mis afectos, muy probablemente movida por la eterna nostalgia y extrañeza que me produce vivir lejos de allí, y porque en mi mente Mendoza siempre va a ser el lugar definitivo. Como decía el gran poeta Rilke, la patria es la infancia. “El incendio atrás” es todo eso, una metáfora de aquellos momentos del pasado que se encienden en la memoria con mucha intensidad, y en los cuales se funden distintos espacios reales y simbólicos. Voy a grabarlo con músicos de Mendoza, tiene que ser así. Pero, paralelamente, estuve trabajando en una serie de canciones que finalmente se llamarán “El fuego en todas partes”, y que hablan de las impresiones que me revela Buenos Aires todo el tiempo. Voy a grabarlo con músicos de acá, tiene que ser así. Conceptualmente, medio sin querer, ambos trabajos están ligados a la idea del pasado y del presente y relacionados con dos espacios muy concretos.

-¿Desembarcar en Buenos Aires resignificó tu vínculo con el tango?

-Buenos Aires resignificó todos los aspectos de mi vida, y por supuesto también mi vínculo con el tango, porque me dio la posibilidad de compartir la música con gente que admiro mucho, y por sobre todo, porque me dio la posibilidad de aprender de ellos. Mi permanencia en esta ciudad tiene que ver definitivamente con ese vínculo con ellos y con la enorme generosidad que me han mostrado siempre, me refiero a los queridos amigos del Cuarteto La Púa, a Julián Peralta, a Hernán Reinaudo, a Paula Gandino, y ha tantos otros músicos y músicas con los que me ha tocado compartir este camino, y que son para mí como mi familia en esta suerte de exilio tanguero voluntario. Esto lo último lo digo a modo de ocurrencia, pues yo me siento parte de esta ciudad, que es además la ciudad de todos los argentinos. No es como irse a cualquier otro lado, es irse a la capital de tu país, que es además el espacio por antonomasia del tango, que tanto me gusta.

-¿Qué lugar está ocupando en tu vida la faceta de compositora? ¿Cómo te sentís en ese rol?

-En los últimos años el rol compositivo ocupa la mayor parte de mi tiempo musical y, dentro de la enorme autocrítica que una se puede hacer a diario, me siento mucho más segura que en los comienzos, sobre todo en mi rol de letrista, que es donde me siento más cómoda. Creo que la seguridad tiene que ver con el hecho de estar transitando este camino junto a otros colegas que también escriben, y con el hecho de creer que realmente estamos armando un nuevo cancionero y que este es, además, un aporte real y contundente para la música popular argentina.

-Esto de que el tango es evolución y trabajo colectivo. ¿Hay alguna posibilidad de que el tango te vuelva a cruzar en un mismo escenario o proyecto discográfico con Elbi Olalla o Altertango?

-La música es un hecho colectivo, y gran parte de la magia de este oficio tiene que ver justamente con eso, con la posibilidad de compartir, no solo la música, también las charlas, el vino, las ideas, en fin, la vida. Altertango siempre va a ocupar un lugar muy importante dentro de mi experiencia musical, pero es un ciclo concluido, definitivamente.

Victoria Di Raimondo y Araca Aires Urbanos (el encuentro)

  • Fecha: sábado 15 de octubre a las 22.ÁBADO 15 DE OCTUBRE A LAS 22
  • Lugar: Teatro Quintanilla (Subsuelo Plaza Independencia)
  • Artista Invitado: Pato Ibire
  • EntradaWeb

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