Vitivinicultura: crearon un viñedo con restos de la actividad minera y producen 12 mil botellas por año
Una familia se propuso diseñar un viñedo en un predio minero para difundir la actividad y el proyecto escaló. Cómo combinaron vitivinicultura y minería.
Crearon un viñedo con restos de la actividad minera y producen 12 mil botellas por año
En medio del debate constante y las dudas sobre la actividad minera por parte de ciertos sectores, una familia decidió demostrar que la compatibilidad de la minería con otras propuestas productivas es posible. Entre sierras cordobesas y la explotación de fluorita, crearon un viñedo que actualmente produce 12 mil botellas de vino. Una alianza entre minería y vitivinicultura fue posible.
El Valle de Calamuchita alberga un yacimiento de fluorita que comenzó a explotarse en la década de los 60'. La familia Martínez llegó al lugar en los 90' y hasta el nuevo milenio trabajaron con el material que ya se había extraído con anterioridad.
La creación del viñedo demandó diez años de trabajo de suelos.
Gentileza
"Además de extraer fluorita, tenemos una planta industrial, donde se realiza un proceso de flotación y ese es el producto que entregamos. Es decir, que practicamos la actividad minera e industrial", contó la responsable de Comercialización de la bodega Alma Minera, Celeste Martínez, quien también integra el directorio de Fluorita Córdoba.
Este mineral se puede utilizar como adorno, pero también forma parte de la fabricación de aluminio y vidrio. En el año 2000 reiniciaron la extracción de mineral, pero esta vez a cielo abierto. "La fluorita se presenta en vetas en la montaña, rodeada de granito. Por cada tonelada de fluorita, teníamos tres de granito sin valor comercial, que estábamos acumulando, pero queríamos activar ese pasivo", detalló.
FOTO-faaavbad211
El viñedo es de unas tres hectáreas.
Gentileza
Vitivinicultura en medio de un yacimiento: Alma Minera
Uno de los integrantes de la familia Martínez es ingeniero agrónomo y como estaba enamorado de la zona, propuso indagar sobre qué podía crecer en una base de granito. "Estamos a 1.300 metros de altura, con una amplitud térmica y otras condiciones para hacer vid, pero la problemática era el exceso de precipitaciones", expresó.
Además, explicó: "Para darle solución, generamos una especie de suelo de autor con poca retención hídrica. Para construir ese suelo, usamos el granito que nos sobraba y durante diez años fuimos acomodando ese mineral con la granulometría específica".
El objetivo era que el agua filtrara y llegara hasta el arroyo aledaño. Para concretar un viñedo de tres hectáreas, crearon una terraza a 20 metros de altura, con unos tres millones de toneladas de granito, que llevó diez años de trabajo. "Antes de eso se hizo un estudio de curvas de nivel para no interrumpir ningún curso de agua y se buscó el lugar estratégico, que era un valle en el medio de las dos explotaciones que teníamos en ese momento", aclaró.
IMG-20220808-WA0014
Vinos producidos en medio de un yacimiento minero.
Gentileza
Finalmente, en 2013 plantaron las primeras vides, sin saber concretamente si el viñedo prosperaría. "Los enólogos, agrónomos y demás, a los que les consultábamos para el armado del proyecto, nos daban ideas de lo que se hacía en Mendoza y nosotros necesitábamos algo diferente por el tipo de suelo, por la zona y demás, entonces hicimos ensayos", comentó.
Entre las diferencias que propusieroncon respecto a la vitivinicultura mendocina, Martínez contó que plantaron las vides con una distancia de casi tres metros. "Necesitamos la mayor insolación posible para secar el exceso hídrico. Casi no tenemos riego, solo usamos el sistema en momentos necesarios en base a la estacionalidad", explicó.
En un comienzo plantaron ocho variedades: Malbec, Cabernet Sauvignon, Syrah, Tannat, Tempranillo, Chardonnay, Sauvignon Blanc y Cabernet Franc. "Empezamos a cosechar en 2019 y sacamos mil botellas aproximadamente. Hoy estamos sacando unas 12.000 botellas, de las cuales hay cinco etiquetas básicas y dos más que saldrán este año". Actualmente los vinos que producen son:
Malbec,
Malbec joven,
Rosado de Malbec con Tempranillo,
Blanco de Sauvignon Blanc y Chardonnay,
Blend de Malbec, Tannat y Tempranillo.
Esto no estaba pensado como una unidad de negocios, para comercializar ni con un objetivo económico, sino que siempre quisimos abrir una puerta para hablar de minería. Esto no estaba pensado como una unidad de negocios, para comercializar ni con un objetivo económico, sino que siempre quisimos abrir una puerta para hablar de minería.
Según expresó Martínez, el vino les permitió concientizar y reeducar a los visitantes sobre la importancia de la actividad minera. "Los vinos se llaman Alma Minera, justamente porque queríamos reflejar la palabra minería, dado que consideramos que esa era la forma de mostrarlo, en contraposición con lo que nos sugirió la gente que hace marketing", indicó.
DJI_gvagvagv0323
El Valle de Calamuchita es el escenario de la combinación entre minería y vinos.
Gentileza
Vino y minería: cómo aplicaron la sustentabilidad
El predio donde funciona el yacimiento y el viñedo, también alberga un parque solar para alimentar a la industria y representa el 45% del consumo de energía.
"Como en nuestro proceso industrial de flotación utilizamos agua, creamos un circuito cerrado en el cual el recurso hídrico que se utiliza, después pasa por piletas, se filtra y vuelve al proceso. Solo perdemos un 20% por evaporación", contó.
La intención de la empresa era buscar la eficiencia y sustentabilidad no solo en los procesos industriales, sino también en las fuentes laborales. Según aclaró Martínez, solo emplearon a una persona para concretar el viñedo: un enólogo.
IMG-20230203-WA0007
Un 45% de la energía utilizada en el predio proviene del parque solar.
Gentileza
"Todo lo que es vendimia, poda, etiquetado y embotellado, lo hacen los mineros que fueron capacitados, porque esta mirada de la sustentabilidad no se lleva solamente al ámbito ecológico, sino también incorporamos una mirada social", explicó.
Actualmente, emplean a unas 50 personas y cuando baja la producción minera se dedican a la vitivinicultura. "La vid conlleva mucha mano de obra, necesitamos despuntar casi dos o tres veces por temporada y la poda requiere mucha gente. Al tener el recurso humano disponible permanentemente, hacemos una vendimia escalonada, analizamos el momento y qué necesita cada variedad", detalló.
Una tercera actividad se abrió paso: el enoturismo
En 2022 comenzaron a comercializar la cosecha del año anterior, dado que los volúmenes ya eran excesivos. Si bien en un primer momento el vino fue un recurso para dar a conocer el yacimiento y fue un elemento de marketing en ferias mineras, la cantidad de botellas ya exigía la comercialización.
Al darse a conocer el producto, los consumidores tenían el deseo de conocer el proyecto en vivo y en directo. "Nuestra ubicación es sumamente inaccesible en comparación a un paseo por las sierras. Lo más cercano que tenemos es el Río de los Sauces, que está a 33 kilómetros. Nuestro objetivo no era trabajar con el turismo porque la mina está activa", comentó.
Sin embargo, ante la curiosidad de los amantes del vino, diseñaron una estrategia para poder mostrar el viñedo. "Naturalmente hay una delimitación que es un río, que separa el sector de molienda y la explotación minera, mientras que del otro lado está la bodega y el viñedo, entonces ya teníamos un límite natural", explicó.
AlmaMineraNUEVA
Los trabajadores mineros también trabajan la vid.
Gentileza
Así fue como comenzaron a abrir sus puertas para grupos limitados y en fechas concretas de forma mensual para que las personas puedan conocer el viñedo, mientras también pueden consultar sobre la actividad minera. "Nosotros lo sentimos como una forma de reeducar sobre minería", expresó.
Si bien durante el recorrido no se puede conocer la parte minera porque está en actividad, sí pueden dialogar con los trabajadores y el personal que trabaja en los dos rubros. La visita incluye un almuerzo que está a cargo de los cocineros del campamento minero.
"La respuesta de la gente siempre ha sido excelente. La mayoría considera que es un proyecto único por el armado del suelo durante 20 años. Le dan mucha importancia a eso, a la tenacidad y a la proyección a largo plazo que hoy es difícil en Argentina", mencionó Martínez.
La empresa está certificada por las normas ISO y demuestra que la minería puede ser compañera de otras actividades, inclusive la vitivinícola.