Bodega La Regional es casi un patrimonio histórico de General Alvear. Pronta a cumplir 70 años junto a los mendocinos, sus vinos son la fusión de dos bodegas con historia: la antigua Cooperativa Vitivinícola Alvear con la Cooperativa La Regional. Este año, la preocupación de sus más de cien asociados está puesta en la mala cosecha -que está comenzando-, y cuyo impacto en la molienda comenzará a evidenciarse.
Leandro Guidarelli, gerente general de la bodega, explica que día a día visitan las fincas de sus socios donde han podido ver, de primera mano, la baja en la carga de viñedos respecto de años anteriores.
Este es el diálogo que mantenía con Sitio Andino esta semana:
-¿Viene tan mala la cosecha como se estimaba?
-Será una vendimia atípica, la helada tardía y el granizo han afectado la producción. En Alvear estamos en un 80% por debajo de la cosecha del año anterior… que de por sí ya fue baja. Esto, sumado a lo macroeconómico que está más que difícil.
A nivel país y en la provincia estamos ante la cosecha más baja de toda la historia. Aquí, en Alvear, hay que remontarse a 1992 para tener un parámetro similar: esa era hasta ahora la peor temporada vitivinícola, y también la caída fue por daños por heladas.
El golpe es grande tanto para el productor que debe seguir manteniendo su finca, como para la bodega que debe seguir siendo competitiva y mantener a sus clientes.
El comprar vinos a otras provincias cambia la ecuación. Los costos logísticos en Argentina son altísimos El comprar vinos a otras provincias cambia la ecuación. Los costos logísticos en Argentina son altísimos
-¿Cómo se afronta una temporada con sólo el 20% de uvas?
-Nosotros desde La Regional ya estamos comprando vino de traslado.
La bodega lo hace cada año ya que con la producción de nuestros socios no alcanza para cubrir las ventas. El problema es que esta vez no podremos comprar a bodegas de la zona, por lo que tendremos que extendernos a otras provincias como San Juan lo cual cambia la ecuación porque los costos logísticos en Argentina son altísimos.
-Las críticas al Gobierno han sido fuertes
-Es que el panorama es difícil. De hecho los productores y elaboradores hemos reclamado a través de nuestras instituciones, como son la Cámara de Comercio y ACOVI, pero no tenemos demasiadas respuestas. Hay que decir que así como el Gobierno (provincial y nacional) es nuestro socio cuando nos va bien, pues cuando las cosas van mal hay que estar aquí y ayudar.
La Provincia algo ha hecho. Activaron el Recuperagro para productores y han eximido del impuesto inmobiliario a las fincas afectadas por la emergencia. Pero lo nacional sigue sin llegar: no hay ANR y los bancos continúan sin las líneas prometidas por el Ministro de Economía.
El Estado debe estar allí donde le falta el apoyo al productor, que debe levantar la cosecha con pocos ingresos y luego en mayo afrontar tareas culturales de invierno.
-Entre pandemia y crisis venimos de años difíciles ¿Cuánto está lastimando esta realidad a los productores?
-Los está lastimando, y mucho. Somos una economía regional y los gobiernos no lo entienden. Si considerás que estamos en una actividad vitivinícola, que de movida tenemos la lucha usual contra el clima y a eso le sumamos malas políticas económicas… el resultado es que se hace muy difícil.
Año tras año se nos caen socios que venden o abandonan sus fincas.
La realidad es que tenemos fecha de vencimiento muy cortita La realidad es que tenemos fecha de vencimiento muy cortita
-Esa postal de Mendoza de fincas abandonadas o golpeadas por la falta de agua se da en algunas zonas más que en otras. Es bien triste.
-Es que en algún momento esto tiene que cambiar. Además de la sequía tenemos el recambio generacional, los productores son mayores y no hay nadie detrás que quiera seguir con las fincas.
El esfuerzo de tres generaciones se está perdiendo. Si no se quieren quedar los jóvenes, la realidad es que tenemos fecha de vencimiento muy cortita.
- Mendoza es productora de alimentos y bebidas, se necesita de los productores. ¿Lo entiende la clase política?
-Mirá, lo que puedo decirte es que quienes trabajamos en producción y elaboración todas las mañanas, al levantarnos, pensamos en el futuro. El agricultor es un luchador y vive de la esperanza, fijate que tiene todo su negocio a cielo abierto y sabe que es un juego en el que a veces toca perder.
Pasa que a veces se necesita sentir el apoyo del Estado. Hay zonas muy castigadas por la falta de agua además de las heladas en Mendoza, y todos queremos seguir trabajando.
Dejamos a Leandro Guidarelli allí, en esa bodega que fusiona la vieja estructura de millones y millones de litros de vino (que se llenaban en la época de oro de la vitivinicultura) con los modernos toneles de acero y tecnología de última generación.
Nos vamos... pensando en que toda esa fuerza industrial que tuvo Mendoza y que la hizo gran exportadora de alimentos y bebidas, merece resurgir y tener el protagonismo necesario.