Trump, petróleo, aranceles: las amenazas que vuelven a presionar a la economía argentina
Las decisiones de Donald Trump sobre los aranceles y la escalada del conflicto con Irán impulsan el petróleo y vuelven a presionar la economía argentina.
Donald Trump reavivo las políticas de aranceles y Argentina está incluida
La semana cierra con dos frentes abiertos que terminan por afectar del mismo modo el bolsillo argentino. Donald Trump reavivó su política de aranceles y confirmó el arancel del 10 por ciento a los productos argentinos que llegan a Estados Unidos, dentro de una ofensiva comercial que alcanza a 60 países. Casi al mismo tiempo, el recrudecimiento del conflicto entre Washington y Teherán empujó al petróleocrudo hacia los 100 dólares el barril y desató nerviosismo en los mercados, con réplica inmediata en el riesgo país y en la Bolsa porteña.
La cuenta para la Argentina
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, formalizó los aranceles que la Casa Blanca había anticipado el mes pasado: entre el 10 y el 12,5 por ciento para las importaciones de 60 socios comerciales, invocando el artículo 301 de la Ley de Comercio de 1974, bajo el argumento del combate al trabajo forzado. Para la Argentina, la noticia trae alivio relativo: el gravamen quedó en el 10 por ciento, el mismo nivel que ya regía por el Tratado de Comercio e Inversión bilateral firmado en febrero, que había quedado en un limbo jurídico tras el fallo de la Corte Suprema estadounidense contra buena parte de los aranceles dispuestos por poderes de emergencia.
Una fuente que siguió de cerca la negociación resumió la secuencia: primero regía el 10 por ciento del Tratado bilateral; la Corte le cortó las piernas a esa vía y Trump amagó con un arancel global del 15 por ciento; finalmente, apelando a la investigación por trabajo forzado, el nivel volvió a acomodarse en el 10 por ciento original. El país, en los hechos, queda en la misma posición que tenía al firmar el acuerdo, con las más de 1.600 exenciones que ya gozaba (litio, maderas, té, yerba), más 93 productos nuevos, desde flores hasta aceites de jojoba, corcho y seda.
Un atajo legal para esquivar a la Corte
El mecanismo no es casual: tras el revés judicial de febrero, la Casa Blanca necesitaba una vía distinta para sostener su política arancelaria y encontró en la sección 301 el atajo normativo para reflotar lo ya negociado. La lista de 60 socios representa el 99,4 por ciento de las importaciones estadounidenses, con dos tasas: 10 por ciento para quienes se comprometieron a prohibir la importación de bienes de trabajo forzado, y 12,5 por ciento para quienes no lo hicieron, grupo que incluye a México (fuera del TMEC), Reino Unido, la Unión Europea, Canadá, Japón e India. «La acción de hoy comenzará a corregir un abuso de los derechos humanos y una práctica comercial distorsionada», sostuvo Greer. Economistas y cámaras empresarias advierten, en cambio, que el costo termina trasladándose a los consumidores estadounidenses. El USTR investiga en paralelo a otros 16 países, lo que podría derivar en nuevos aranceles antes de fin de año.
Ormuz, los hutíes y el salto del crudo
El segundo frente tuvo epicentro en Medio Oriente. Fuerzas estadounidenses bombardearon territorio iraní para limitar la capacidad de Teherán de amenazar el tránsito por el estrecho de Ormuz, mientras la Guardia Revolucionaria iraní reivindicó ataques contra bases estadounidenses en Kuwait. Los hutíes de Yemen sumaron un frente adicional al atacar dos petroleros sauditas en el mar Rojo, uno de los cuales terminó incendiado, en el marco de un bloqueo naval anunciado contra los envíos sauditas. El Brent superó los 100 dólares el barril por primera vez en dos meses, con una suba de hasta el 7 por ciento en la rueda, y el WTI escaló de forma similar hasta rondar los 91 dólares. Goldman Sachs proyecta que, si Ormuz permanece interrumpido hasta 2027, el Brent podría perforar los 120 dólares en el cuarto trimestre, con riesgo adicional si también se complican Bab el-Mandeb y el canal de Suez.
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Ecos en la city porteña
El combo no tardó en sentirse en los activos argentinos. El riesgo país, medido por JP Morgan, sumó 18 puntos hasta 429 unidades, los bonos soberanos retrocedían en promedio 0,7 por ciento y el Merval cedía 1 por ciento, hasta los 3.340.000 puntos, con los ADR también en rojo en Wall Street; entre las bajas se destacaron BBVA Argentina, Bioceres y Grupo Supervielle. El Nasdaq lideró las pérdidas en Wall Street con una caída del 2,4 por ciento, ante el temor de que el crudo más caro complique la desinflación global. No todo fue baja: las petroleras locales capitalizaron el rally, con Vista Energy a la cabeza y subas más moderadas para YPF y Tenaris.
Dos frentes, un mismo fin de semana
La coincidencia de ambos anuncios deja a la Argentina frente a un doble tablero. En lo comercial, el país sostuvo el statu quo negociado en febrero, pese al traspié judicial de Trump, con el arancel del 10 por ciento y el paraguas de exenciones prácticamente intacto. En lo energético, la escalada en Medio Oriente reintroduce una variable conocida: un petróleo más caro presiona sobre la inflación importada, pero también potencia el negocio de Vaca Muerta y de las petroleras que cotizan en la city porteña. El mercado deberá decidir en los próximos días si el sobresalto del jueves fue pasajero o el anticipo de una tensión que llegó para quedarse.