Un relevamiento del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) reveló que en agosto los salarios subieron un 5,7% y, con este, ya acumulan cinco meses de crecimiento por encima de la inflación. Sin embargo, el poder adquisitivo de los argentinos no repunta y la cifra está lejos de poder alcanzar los niveles del 2023.
De acuerdo con el último informe de dicho instituto, los sectores que impulsaron la suba en agosto fueron el privado registrado, con un aumento del 5%, el sector público, que creció un 4,7%, y el sector privado no registrado, que experimentó la mayor alza con un 10,6%.
Un punto importante a destacar aquí, es que los datos sobre los aumentos presentan un atraso de, aproximadamente, 5 meses. Según publica el medio TN, esto explica la suba en el caso de los sueldos informales, ya que en marzo (datos que corresponden a los publicados en agosto) había elevados niveles de inflación, hecho por el cual los sueldos no registrados se diferenciaron del resto.
A pesar de estos avances, los datos interanuales muestran que los salarios subieron un 200,6%, lejos del 236,7% del Índice de Precios al Consumidor (IPC), generando una pérdida de 36,1 puntos porcentuales en términos reales respecto al mismo mes del año anterior.
Las variaciones interanuales destacan una mayor pérdida en el sector público, donde los salarios aumentaron un 166,6%, 70,1 puntos porcentuales por debajo de la inflación. Por otro lado, el sector privado registrado, aunque también con una caída en términos reales, mostró una pérdida menor (11,8 puntos porcentuales), mientras que el sector privado no registrado presentó un retroceso de 52,6 puntos frente al avance del costo de vida.
Según el economista Martín Vauthier, los haberes en Argentina lograron un aumento real del 7,4% en lo que va de 2024, impulsado por un alza nominal del 109,3% frente al avance de precios del 94,8% en ese mismo período. No obstante, especialistas advierten que este progreso es frágil.
Florencia Fiorentin, economista de la Universidad Nacional de General Sarmiento, sostiene que los ajustes salariales no compensan las subas significativas en servicios como electricidad, agua y gas, cuyo incremento duplica la inflación promedio, lo que limita la recuperación del poder adquisitivo. Fuente: Noticias Argentinas y TN.