Desde hace un tiempo el precio de los medicamentos se incrementó de forma sustancial, generando un grave perjuicio sobre todo para aquellas personas que requieren tratamientos extendidos en el tiempo. Las subas durante el 2023fueron cercanas al 300%, y solo en diciembre el incremento llegó al 35%. Qué sucede con la Levotiroxina
La inflación no solo afecta a los gastos que podrían considerarse prescindibles, sino que llega hasta aquellos que no pueden dejarse de lado, como los medicamentos.
A través de algunos testimonios recabados, se observa la decisión -obligada- de algunas personas a suspender la toma de medicación.
"El tema de la accesibilidad a los medicamentos en este momento es muy preocupante con un montón de patologías porque realmente están carísimos. Y aunque tengan cobertura, son tan caros que se está viendo pacientes que suspenden la medicación, o eligen entre un medicamento u otro", explicó Paula Muñoz, médica endocrinóloga del Centro Médico Chacras.
Esto se agrava, explicó Muñoz, porque "no en todas las patologías los medicamentos tienen leyes que faciliten el acceso".
Para dimensionar el impacto de esto tomamos como referencia un medicamento que supo ser accesibles por su carácter de crónico. Nos referimos a la levotiroxina.
La caja de esta hormona sintética costaba hace tres meses $6.632, y hoy se consigue a $11.326, es decir un aumento de casi 100%.
Por qué no debe abandonarse el tratamiento con levotiroxina
"La levotiroxina es una medicación que se debe tomar cuando hay diagnóstico de hipotiroidismo, o sea, cuando la tiroides funciona de menos. Es una terapia sustitutiva. En general, el diagnóstico de hipotiroidismo es de por vida, es un trastorno crónico, es decir, que uno no puede prescindir de la levotiroxina. Hay algunas circunstancias, como el embarazo, donde el diagnóstico puede ser por esa circunstancia y luego de terminado el mismo, sí uno lo puede dejar", explicó la endocrinóloga.
"El riesgo de suspender el tratamiento con levotiroxina por tiempo prolongado hace que el paciente vuelva a tener todos los síntomas que tenía previo al diagnóstico, por ejemplo, cansancio desmedido, piel seca, estreñimiento, caída de cabello, aumento de colesterol, intolerancia al frío, en el caso de las mujeres trastornos menstruales, desfertilidad", dimensionó la médica.
Por eso, explicó que respecto a este medicamento "hay políticas que mejoran la accesibilidad a la misma". "Es una droga que está en el PMO (Plan Médico Obligatorio), y además está comprendida en una resolución 310 de patologías crónicas. Es decir, que si los médicos llenamos un formulario explicando la necesidad del uso, tiene una cobertura del 70%", dijo respecto a aquellos pacientes que cuentan con cobertura de salud.
"La gran cantidad de patologías tiroideas en la actualidad se debe a procesos autoinmunes, es decir, el cuerpo desconoce un tejido propio, en este caso la tiroides, y la misma funciona de menos. Ha quedado un poco atrás el hecho del déficit de yodo como causal, ya que en este momento no tenemos ese problema que fue visto en nuestra región en los años 60 y antes.