La actividad económica se desplomó en febrero y crece la presión sobre el modelo y Economía
La actividad económica cayó 2,6% en febrero y profundiza la recesión. Industria y consumo en baja, mientras exportaciones y finanzas sostienen el modelo.
La actividad económica se desplomó en febrero y crece la presión sobre el modelo y Economía.
La economía argentina registró en febrero su mayor contracción mensual desde 2023. El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), elaborado por el INDEC, cayó 2,6% respecto de enero y 2,1% en la comparación interanual, cifras que superaron ampliamente las proyecciones del mercado.
El dato vuelve a poner en evidencia las tensiones del proceso de ajuste, en el que conviven los discursos oficiales sobre avances macroeconómicos con un deterioro sostenido de la demanda interna.
La industria manufacturera encabezó las caídas sectoriales, con una contracción interanual de 8,7%, consolidando un ciclo de debilidad que también se refleja en los niveles de capacidad instalada. Datos preliminares de marzo ubican la utilización en el sector metalúrgico en mínimos de cuatro años, con una caída adicional de 4,1% interanual en ese segmento.
El comercio retrocedió 7%, mientras que el sector de electricidad, gas y agua registró una baja de 6%. También se contrajeron los impuestos netos de subsidios y la administración pública, configurando un cuadro de debilidad extendida en los componentes más vinculados al mercado interno.
Estos sectores reflejan el costo social y productivo de las políticas contractivas orientadas a contener la inflación, junto con la reducción del gasto público que define el actual programa económico. Si bien el ajuste fiscal ha contribuido a estabilizar algunas variables macroeconómicas, también ha comprimido el poder adquisitivo y retraído la actividad en los rubros dependientes del consumo local.
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La actividad económica no repunta y los sectores ligados al mercado interno son los que más sufren.
Los rubros que sostuvieron el indicador
No todos los sectores acompañaron la tendencia descendente. Ocho ramas de actividad registraron crecimiento interanual. La pesca lideró con una expansión de 14,8%, seguida por la explotación de minas y canteras (9,9%) y el sector agropecuario (8,4%). La intermediación financiera también aportó en terreno positivo, delineando un esquema donde ganan peso los sectores primarios y financieros.
El desempeño del comercio exterior refuerza esta dinámica. En marzo, la balanza comercial arrojó un superávit de 2.500 millones de dólares, el más alto para ese mes desde 1990, según un informe de JPMorgan. En el primer trimestre, el saldo acumulado alcanzó los 5.300 millones de dólares, impulsado por un fuerte repunte de las exportaciones, que en marzo crecieron 19,8% interanual, tras haber caído 14,5% en febrero.
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La actividad económica cayó fuerte en el mes de febrero según el INDEC
La inflación, un objetivo esquivo
Uno de los compromisos más visibles del presidente Javier Milei es reducir la inflación mensual por debajo del 1% durante 2026. Sin embargo, el Índice de Precios al Consumidor registró en marzo una suba de 3,4% y acumula diez meses sin perforar ese umbral.
Si bien la desaceleración inflacionaria respecto de los niveles heredados es evidente, el proceso perdió dinamismo y las expectativas del mercado comenzaron a ajustarse al alza. Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, se proyecta una inflación anual de 29%, por encima de estimaciones previas más optimistas.
La respuesta oficial y las perspectivas
Tras la publicación del EMAE, el ministro de Economía, Luis Caputo, relativizó el impacto del dato y lo calificó como una “baja puntual”. Señaló que el indicador de tendencia-ciclo muestra una variación mensual positiva de 0,1%, lo que (según su interpretación) mantiene la trayectoria ascendente de la economía.
El funcionario atribuyó parte de la caída a factores coyunturales: febrero tuvo dos días hábiles menos que enero y coincidió con la realización de un paro general.
Por su parte, Javier Milei citó los datos de recaudación tributaria de marzo como evidencia de una reactivación en marcha, mientras que Caputo anticipó desde Rosario que abril mostrará crecimiento junto con una nueva desaceleración inflacionaria. “Se vienen los mejores 18 meses de la Argentina”, afirmó, en línea con el tono optimista del equipo económico frente a datos adversos.
Sin embargo, el clima político no parece acompañar ese optimismo oficial. En marzo, la aprobación presidencial cayó al 36%, su nivel más bajo desde el inicio de la gestión, según la encuesta LatAm Pulse de AtlasIntel para Bloomberg News. En paralelo, diversas consultoras económicas revisaron a la baja sus proyecciones de crecimiento para 2026, ubicándolas en torno a poco más del 3% anual.