Irrigación, del pronóstico a "flexibilizar" agua para riego
Frente a la baja del nivel de embalses, Irrigación impulsa reservorios para el "riego acordado". En octubre, el pronóstico sobre disponibilidad de agua.
Desde el sector primario, Acovi propone controlar la demanda de agua con más inversiones en reservorios e impermeabilización de canales
Ante un escenario crítico respecto a la disponibilidad de agua, el Departamento General de Irrigación analiza más medidas para esta temporada en Mendoza. Tras prorrogar del 17 de agosto al 15 de setiembre la fecha de corta (es decir, a partir de la cual se puede disponer de más recurso hídrico para cultivos), avanza en el pronóstico hídrico 2022 y con el riego agrícola "acordado" a partir de más reservorios en San Rafael y otros oasis.
Así lo confirmó el superintendente Sergio Marinelli a Sitio Andino. "Estamos trabajando en un pre-pronóstico sobre cuanta agua vamos a tener en base a la nieve. Si bien no hay indicadores de que vayan a producirse nevadas importantes en los próximos 30 días, esperaremos al próximo 12 de octubre para darlo a conocer", señaló el funcionario.
En base a la situación actual, en agosto había acordado con los inspectores de cauce tanto en el río Mendoza como en el resto estirar la corta, en principio, hasta la semana próxima. Según Marinelli "porque tenemos los embalses muy bajos y necesitamos disponer el agua necesaria para los cultivos durante el año agrícola".
Sin embargo, hay una demanda de agua para proteger a los cultivos de las heladas tardías. Ante los pedidos, a los que atribuye a una "cuestión cultural", el superintendente plantea un cambio de criterio a la hora de erogar agua mientras transcurre un 2022 calificado como el peor año hidrológico del río Mendoza en las últimas 5 décadas.
"La defensa antiheladas es algo a lo que muchos tienen derecho. Para algunos es vital, para otros el agua no alcanza. Yo respeto las opiniones, pero debemos llegar a flexibilizar de tal forma el sistema que cada productor pueda decidir cuánta agua usar y cuándo, sabiendo que al terminar el año todos recibirán lo mismo, y no imponerle nada. Si lo hace anticipadamente para riego o prevenir heladas y luego no le alcanza para la cosecha, se hará responsable", aseguró Marinelli.
Nuevo reservorio para "riego acordado"
Esa "flexibilización", a juicio del responsable del DGI, "mientras mayor sea, mejor". Sobre todo, porque "puede permitir una mayor eficiencia", en casos como los de productores que requieren riego para chacras y viñedos "y reciben toda el agua de una vez".
"Lo importante es tener conciencia, y que el productor que riega menos veces cuando vea pasar el agua no crea que lo están perjudicando, y acepte esa metodología", se explayó Marinelli, para quien la administración del agua requiere "manejo e infraestructura".
Al respecto, el miércoles 14 de setiembre Irrigación inaugurará un nuevo reservorio, sobre el canal Vila, en San Rafael. Si bien hay otros en distintos oasis productivos, se anticipa como el primero diseñado para atender el riego "acordado", según el esquema que impulsa el organismo.
A partir de esta nueva infraestructura, según el superintendente General de Irrigación los productores beneficiados serán más eficientes a la hora del riego agrícola, "porque si tiene que regar cuando todos riegan, teniendo chacra y una gran superficie de viñedo, le va a tocar mucha agua de una vez y no le resultará eficiente. Lo mismo si, a la inversa, es mayormente chacarero y le toca varios turnos con menos volúmen".
Hasta noviembre, temporada compleja
Todo responde a un cuadro complejo en cuanto a disponibilidad de agua a partir de un nivel de reservas inferior al normal.
¿Por qué el dique Potrerillos está tan bajo? Desde Irrigación la explicación se vincula a la necesidad de priorizar la distribución de agua potable, y con lo que queda, tratar de satisfacer mínimamente a los productores. El nivel del dique baja día a día.
“En un año normal hemos tenido 1.390 hectómetros y en esta temporada (desde octubre del 2021 hasta septiembre de 2022) apenas estamos llegando a 760 hectómetros. Faltan computar algunos aportes. Aunque estamos un poco mejor que el año pasado, el registro es del 50% de un año medio”, precisó Marcelo Landini, subdelegado del río Mendoza.
La situación, de acuerdo al diagnóstico de Irrigación, hizo que el embalse esté al 67%, cuando lo normal sería al 85%, con un déficit proyectado en los próximos meses. Advierten que septiembre, octubre y noviembre serán meses complicados por la falta de deshielo y la erogación de agua para prevenir heladas.
Así, para Landini "se va a notar el embalse Potrerillos mucho más bajo de lo que está”.