martes 9 ago 2022
Estado de Sitio

Importaciones y divisas; la historia de los controles

El anuncio de nuevas regulaciones a las importaciones por parte del Gobierno es una buena ocasión para repasar la historia de la economía Argentina.

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Por Marcelo López Álvarez 29 de junio de 2022 - 12:29

El Gobierno anunció una nueva serie de controles a las importaciones con el objetivo de cuidar y administrar las divisas en el contexto, ya archiconocido, de la interna del oficialismo y el enfrentamiento entre el Ejecutivo y la oposición Argentina.

En este marco es interesante recorrer la historia, repasar un poco, poner contextos, pero también arrojar un poco de luz en un ambiente oscuro por la profusión de declaraciones falaces y contradictorias.

La primera noticia que se encuentra en la historia económica de la Argentina del establecimiento de algún control de cambio o regulaciones en el manejo del mercado de divisas data de 1931 acompañando el profundo crack de la economía mundial que pegó fuerte en estas pampas ante el primer agotamiento del modelo agroexportador que sufrió nuestra economía que no cambia de matriz desde hace 200 años

La Gran Depresión puso en crisis a los países centrales que literalmente se quedaron sin dinero para seguir comerciando internacionalmente y Argentina pierde los compradores de sus materias primas y por ende las libras esterlinas para poder solventar el comercio. El gobierno de José Félix Uriburu crea en aquel momento la Comisión de Control de Cambio que regulaba todas las transacciones de la moneda británica y las operaciones de comercio exterior ya sea importaciones o exportaciones.

El control de cambios por parte del equipo económico que integraba, entre otros, Federico Pinedo (abuelo del ex presidente del Senado y dirigente del PRO) consistió en el desdoblamiento del mercado cambiario con un mercado oficial y un mercado libre. El tipo de cambio era fijado por la Comisión de Control. En este mercado se liquidaban las divisas provenientes de las exportaciones y quienes necesitaban o querían adquirir moneda extranjera para las importaciones, podían solicitarlo al gobierno o comprarlas a un precio mayor en el mercado paralelo con una brecha (como se la llama ahora) de alrededor del 40 por ciento.

La crisis no sólo cortó el comercio exterior y la importación de los insumos necesarios sino que además liquidó el crédito internacional lo que motivó que aquel equipo de Pinedo y Raúl Prebisch que acompañaban al dictador salteño del bigote tupido comenzarán a ensayar lo que se puede marcar como el primer proceso de sustitución de importaciones e incipiente industrialización de la Argentina.

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Las medidas del Central para el manejo de dólares para las importaciones buscan frenar el drenaje de divisas.

Las medidas del Central para el manejo de dólares para las importaciones buscan frenar el drenaje de divisas.

Los controles de cambios siguieron instalados hasta bien avanzada la década del 50. Obviamente el proceso atravesó nada menos que la Segunda Guerra Mundial y aquel esquema del 31 fue después profundizado en el 35 durante el Gobierno de otro dictador (Agustín P Justo) con un arancel a las importaciones y luego la obligatoriedad de permiso de importación (como las DJI o Licencias actuales ). En 1943, ya en con el nuevo gobierno militar que destronó a Castillo, se instauró la obligatoriedad de permisos para la entrada y salida de capitales.

Terminada la Segunda Guerra y en la poco más de una década (46 al 58) que abarca el apogeo del Peronismo y la industrialización argentina los controles fueron mutando y en algunos casos flexibilizando pero en ese periodo hubo espacios en que la brecha superó el 240 por ciento. Hay que aclarar que en estos espacios la fenomenal brecha no era entre oficial y paralelo sino entre el dólar que se utilizaba para exportar y para importar y de esta manera no se produjera una sangría similar a la que se vive hoy.

Para ello (como ya contamos en este espacio) había un control absoluto de las exportaciones a partir de la creación del IAPI, Instituto Argentino de Promoción del Intercambio bajo la órbita del Banco Central que regulaba la compra de cereales, carnes y derivados a los productores, para luego exportarlos y regulaba además las importaciones.

Con la Revolución Libertadora a fines del 55 comienza un proceso de unificación de los tipos de cambios y de liberación que se finaliza en 1959.Este proceso desató una de las primeras fiestas y la necesidad de dólares para financiar ese desmadre. Como ya contamos, alguna vez, no es obra de la ficción o la casualidad que para financiar el problemón el país recurriera por primera vez al Fondo Monetario Internacional.

En 1964 bajo el gobierno de Arturo Illia vuelven los controles de cambio luego de que se prohibieran y restringieran las importaciones de productos considerados prescindibles o que se producían en la Argentina. Los controles y restricciones continuaron, incluso después del derrocamiento de Illia con ministros de neto corte liberal como Adalbert Krieguer Vassena o Alvaro Alsogaray.

En 1970 en el gobierno de Levingston decide restringir la libre transferencia de fondos al exterior, restituye el régimen de cambio desdoblado en uno comercial y otro financiero y se instruye un plazo máximo a los exportadores para liquidar las divisas además de prohibirse la constitución de depósitos en moneda extranjera.

Los controles y restricciones se mantienen en el espacio de Lanusse, Cámpora, Perón pero la llegada de la escuela de Chicago con la Dictadura y José Alfredo Martinez de Hoz da paso a una nueva liberación. El descubrimiento de la bicicleta financiera, la plata dulce, la destrucción de la industria nacional y el verdadero festival histórico de importaciones tiene, una vez más, el mismo final; un proceso de endeudamiento externo que dejó a la Argentina en su mayor nivel de deuda de la historia hasta que fue superado por un proceso similar durante el gobierno de Mauricio Macri en alianza con la Unión Cívica Radical.

La historia democrática desde 1983 también es prácticamente un permanente control de cambios y el comercio internacional con algunos hitos como el Plan Austral, la Convertibilidad o los más recientes llamados Cepos de los gobiernos de Cristina Kirchner, Mauricio Macri y el actual.

Si hay algo que enseña la historia de la Argentina, y como se ve no importa quién gobierne, es que es inviable una economía sin regulaciones, controles o administración de sus divisas y el comercio exterior.

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