El complejo vitivinícola argentino atraviesa una recuperación exportadora que, visto desde adentro, resulta más incómoda de lo que sugieren los titulares. En abril de 2026, los volúmenes devino despachados al exterior crecieron21,9% respecto del mismo mes del año anterior, y el mosto concentrado lo hizo en 33,9%. Datos que, tomados en aislamiento, proyectan una imagen de dinamismo.
Sin embargo, el análisis del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), elaborado en base a estadísticas del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), revela que los ingresos en dólares apenas crecieron 4,8% en términos agregados durante ese mismo mes. Argentina exporta más vino, pero cobra menos por cada litro que embarca.
El auge del vino a granel
La explicación de esa brecha reside en un fenómeno que domina la estructura exportadora desde comienzos del año: el auge del vino a granel. En abril, los envíos bajo esa modalidad aumentaron 82,7% en volumen, traccionando el total exportado con una fuerza que el segmento fraccionado no logra igualar: este último creció apenas 4,7%. En el acumulado enero-abril, la distancia es aún más pronunciada: mientras el fraccionado avanzó 2,4%, el granel se expandió 61,6%.
El motor de ese crecimiento a granel no son los vinos varietales, sino los vinos genéricos, cuyas exportaciones se dispararon 586,4% en el acumulado del cuatrimestre. Dentro de esa categoría, los vinos blancos alcanzaron un aumento cercano al 988%.
Según datos de la Cámara Argentina de Vinos a Granel, entre enero y abril el país exportó ese producto a 25 destinos, cuatro más que en el mismo período de 2025, con un volumen total de 23,1 millones de litros y un valor de 16,9 millones de dólares FOB.
José Bartolucci, presidente de la entidad, destacó esa cifra como "una señal de diversificación y creciente presencia global". Por su parte, Juan Manuel Palomo, gerente de la Cámara, fue más preciso al caracterizar al vino genérico como "el gran protagonista de este despegue", señalando que pasó de 1,1 a 7,9 millones de litros en un año.
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El deterioro de los precios
Lo que la estadística de volúmenes no dice, lo dice la de precios. En el acumulado enero-abril de 2026, el precio promedio del vino a granel cayó 26,2% respecto del mismo período del año anterior. El fraccionado, por su parte, registró una baja del 2%. El precio promedio total exportado descendió un 13%.
El caso más extremo es el de los vinos sin mención varietal a granel: las cantidades crecieron 876,6% interanual en abril, pero el precio promedio implícito por unidad se desplomó 57,7%. En términos concretos, el sector coloca más producto en el exterior pero obtiene menos divisas por litro comercializado.
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La participación en la grandes ferias internacionales incentiva el crecimiento del vino a granel en las exportaciones
Un cambio en el perfil exportador
Esta dinámica no es neutral para la cadena productiva. El perfil del mix exportador se desplaza hacia segmentos de menor elaboración en origen y menor captura de valor. En el segmento fraccionado, la botella (concentra el 94,9% de los envíos) crece apenas 1,3% interanual, mientras que el tetrabrik aumenta 177,9% y ya representa el 4,9% del total fraccionado. El bag in box crece 234,6% pero sigue teniendo una participación marginal.
El segmento que mejor resiste esa tendencia es el de los vinos varietales fraccionados. En abril, sus ingresos en dólares crecieron 4,6%, levemente por encima del aumento en cantidades (4,2%), lo que implica una mejora marginal del precio promedio. Es, según el informe del CEPA, "el principal espacio donde el sector logra sostener mayor valor agregado y mejores condiciones de comercialización internacional". Los varietales a granel, en cambio, exhiben el patrón contrario: crecen 65,8% en volumen pero solo 23,6% en valor, con una caída del precio promedio cercana al 25,5%.
Los mercados y el peso del Malbec
El panorama de los principales destinos refleja esa misma segmentación. El Reino Unido lidera las exportaciones totales (incluido el granel, del que es el principal receptor con 48,5% del volumen), seguido por Alemania, Estados Unidos, Brasil y Canadá.
En los vinos sin mención varietal, los mercados de referencia son Alemania, España, República Checa y Paraguay, asociados a operaciones de corte o redistribución. En los varietales, los destinos son Estados Unidos, Brasil, Canadá y el propio Reino Unido, con mayor posicionamiento de marca.
En cuanto a variedades, el Malbec sigue siendo el emblema exportador: concentra el 70% del volumen total despachado al exterior.
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Concentración territorial y segmentos premium
La concentración territorial no es menos marcada. Mendoza explica el 94% de las exportaciones vitivinícolas nacionales, con San Juan y Salta aportando cada una el 2%, y La Rioja el 1%. Esta distribución refuerza la dependencia estructural del sector respecto de una sola provincia y de una sola variedad, con las asimetrías regionales que ello implica.
Desde la perspectiva de los precios del vino fraccionado, cerca del 60% del volumen exportado se ubica en la franja de entre 15 y 39 dólares por caja de nueve litros, los segmentos de gama media. Solo el 14% supera los 60 dólares por caja. Las categorías premium, aunque existentes, permanecen marginales dentro de la estructura exportadora.
Una recuperación con límites
Para medir el verdadero alcance de la recuperación hay que decir que en el acumulado de 2025 respecto de 2024, las exportaciones habían cerrado el año con una contracción generalizada: el volumen total cayó 6,8% y el valor FOB se redujo 7,2%. El repunte de 2026 parte, entonces, de una base relativamente baja, lo que magnifica las tasas de variación interanual sin que ello implique una mejora equivalente en los niveles absolutos de ingreso.
Los datos analizados con la profundidad que merecen muestran el riesgo implícito en el camino actual: producir y exportar más sin que ello se traduzca en mayor rentabilidad ni en una mejora efectiva del ingreso sectorial, y la espada siempre latente de que las exportaciones de vino se sigan primarizando cada vez más, perdiendo valor agregado y marca país de la bebida nacional.